Manuel Santelices

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Gladys Marin

In Cosas, periodismo, politica on August 19, 2011 at 9:41 pm

(En Septiembre de 1999, durante un viaje de trabajo a Chile, entrevisté a Gladys Marín, la Presidenta del Partido Comunista chileno y por entonces pre-candidata Presidencial. Gladys Marín era una leyenda en la izquierda chilena, y, en persona, como entrevistada, de las mujeres mas honestas y abiertas que me ha tocado conocer. Aquí, parte de nuestra conversación, que tocó la política pero se concentró en la mujer.)

 -¿Cuándo se dio cuenta de que quería ser comunista?

-Cuando alguien me hablo del comunismo, en los años 50, cuando estudiaba en la Escuela Nacional.

 -¿Qué edad tenia?

-Quince años. Yo siempre tuve una gran rebeldía interna y una gran sensibilidad social. Vengo de un hogar muy modesto. Mi madre, que felizmente está viva, debe haber sido una mujer muy alzada para su época y me transmitió esos valores. Hoy es común que haya hogares dirigidos por mujeres, pero en esos tiempos era un escándalo. Esas mujeres eran casi un atentado, unas libertinas.

 -¿Y donde estaba su padre?

-Se había ido. El fue siempre un trotamundos, un señor que se creía quizás qué, y que fue dejando hijos por donde pasaba. Yo me encuentro en muchas ciudades de Chile con hermanos míos, y además, el caballero se permitía repetir los nombres, así que me he encontrado con varias Gladys Marín.

 -¿Su rebeldía tenia rabia también?

-Yo sentía rebeldía, pero no con tristeza ni con resentimiento. Incluso antes de entrar a las Juventudes Comunistas, a las que ingresé muy, muy joven, íbamos a hacer clases de alfabetización al Cerro Blanco, que era un cerro muy marginal. Yo tenia inquietud y fermento social, pero lo canalizaba entonces en hacer deporte, escribiendo poesía…También fui siempre de grupos, de patotas, una cosa muy colectiva, por lo que no me costó ingresar al partido.

 -¿Su madre también tenia inquietudes políticas?

-No, pero diría que ella era una mujer progresista, abierta a la vida.

 -¿Tuvo alguna relación con su padre después de que se fue?

-No.  Creo recordar de niña, a los seis o siete años, que la nana que nos crió a mi y a mis tres hermanas nos trajo a Santiago a ver a mi papá. El era algo así como un comerciante, creo, y nos traía dulces del sur. Yo encontraba a mi papá tan maravilloso, tan generoso, que cuando me enojaba con mi mamá de chica, agarraba una maleta y le decía que me iba con él. Después vine a saber de él, poco antes de que muriera, en Temuco, y lo fui a visitar. Tenia ocho hijos con la señora que vivía…después de eso no supe mas.

 -¿Eso no le creo desconfianza con los hombres?

-No. Porque creo que cada cosa, cada persona y cada grupo tiene sus signos. A pesar de todo, yo fui tremendamente feliz en mi infancia y mi adolescencia. Fui una persona de cerros, de ríos, de esteros, de arrancarme e irme a la casa de los gitanos. Fui tremendamente feliz.

 -¿Nunca lo culpó por haberlas abandonado?

-No, no. A veces me daba sentimiento de culpa con mi mamá, porque siento que yo hasta le tenia admiración a mi papá por la libertad con que vivía.

 -¿Además de la cosa social, le interesó alguna vez el feminismo?

-No puedo decir que no me haya interesado, pero no lo conocí. Me interesaba mucho mas el mundo juvenil, lo social, y, sobre todo, el descubrimiento del asunto de las clases, la existencia de una clase obrera, los asalariados, la historia del movimiento obrero. Sentí desde muy temprano una gran admiración por los trabajadores, a los que siento como mi mundo.

 -¿Y que le pasa cuando sale de ese mundo, cuando se enfrenta a empresarios o gente de otra clase?

-A veces me cuesta.

 -¿Qué le cuesta?

-Empezar a hablar. Yo siento que ellos tienen prejuicios hacia mi, que me ven como un bicho raro, “la comunista”. Pero cuando una entabla relaciones con gente de otros sectores sociales y políticos, al final sale todo muy natural.

 -¿Cuándo se enamoró por primera vez?

-Uf, yo era lo mas enamorada que hay.

 -¿Sigue igual?

-Sigo igual. Menos mal que entré a las Juventudes Comunistas.

 -¿Por qué?

-Porque si no habría sido como La Negra Ester- dice riendo-. Era muy enamorada. A mi me encantan los pueblos chicos, y yo estudié durante algún tiempo en la escuela básica de Talagante. Ahí la vida giraba mucho en torno a la plaza, donde una iba a bailar, donde llegaban los cadetes. Yo tuve mis primeros pololos a los 14 años. Un montón de pololos.

 -¿Y su primer amor?

-Enamorarme, enamorarme, debe haber sido cuando me enamoré de Jorge, mi compañero. Si me hubiera enamorado antes, me habría casado. Me casé a los 20 años, y debe haber sido porque estaba completamente enamorada. Lo otro tiene que haber sido entusiasmo nada mas…

 -¿Es coqueta?

-Debo haber sido coqueta. Después me puse mas seria, porque ya estaba en las filas del Partido Comunista.

 -¿La obligaron a ponerse mas seria?

-No, nadie me obligó. Es que yo llegué al partido en una época, a comienzos de los ’60, en que las cosas se pusieron muy difíciles. He pasado tantas clandestinidades, tantas persecuciones, tantos campos de concentración…!Cómo no voy a defender a este partido!

 -Y en medio de todo ese drama, ¿el amor le ha traído calma o le ha dado aun más problemas?

-Yo no podría haber seguido adelante sin amor, no podría haber vivido sin él. Son sentimientos distintos, que te llenan de una forma totalmente diferente.

 -¿Qué le gustó de Jorge (Muñoz, su marido desaparecido)?

-Me llamó la atención que fuera serio, tan distinto a mi. Jorge era muy estudioso, muy culto, estaba egresando de Ingeniería en la Chile cuando lo conocí y, además, era muy, muy buenmozo. Me llamó mucho la atención.

 -¿Cómo se conocieron?

-Nos conocimos yo como estudiante normalista y él de la Universidad de Chile, yendo a trabajos voluntarios en la Población La Victoria, donde había una toma de terrenos. Ahí nos empezamos a conocer y me gustó. El me ayudó, me enrieló un poco. Yo en ese tiempo era tan rebelde que ni siquiera usaba medias para ir en contra de lo establecido. Jorge me fue calmando. Tuvimos una relación muy buena, pero no exenta de dificultades, como toda relación amorosa.

 

-¿Y después, con la desaparición, que es lo que echaba de menos de él?

-Su apoyo, sus consejos. Tengo una gran cantidad de cartas que algún día voy a publicar. Yo era la catarata que se desbordaba en él, llena de inquietudes, de rabias y de incomprensiones…Eso fue después del Golpe. Yo era muy critica de mi propio partido. Me obligaron a ir al exilio, me obligaron a exiliarme…Jorge me mandaba, no se como explicarlo…me mandaba el aire. Me decía que tenia que estar tranquila, que las cosas iban por un rumbo y que no podían ser manipuladas. Y siempre me decía, “sube la montaña. Sube, sube, y no te quedes abajo”.

-¿Cuándo aceptó que quizás no lo iba a ver nunca mas?

-Ay- dice suspirando- quizás recién ahora. Una ya lo reconoce. Y aun así, cuando el año pasado en “Ercilla” alguien salió diciendo que tenia antecedentes de que existía gente con vida, yo me deshice. Me he pasado mil películas. Además, mi intuición y mi imaginación funcionan mucho, y he pensado e imaginado que lo tienen en alguna parte…Por algún motivo, siempre me lo imaginé en Paraguay, pensé que se lo habían llevado para allá.  Interiormente es muy difícil aceptar la desaparición.

 -¿Le costó crear otra relación de pareja sin saber qué había pasado con su marido?

-Me ha costado por eso, pero sobre todo me ha costado por lo que me ha tocado vivir, que ha sido anormal. Después del Golpe no he tenido ninguna normalidad en mi vida. Imagínese que viví 12 años de clandestinidad y me veía con los que me veía y nada mas.

 -¿Cómo se las arregla para expresar su feminidad en un mundo tan masculino como el de la política?

-Yo le diría que actuando como soy. La mujer que ingresa a la política y que llega a tener un papel mas o menos sobresaliente, esta sometida a caricaturas. O una es la amante de todos los tipos que pasaron por su lado, cosa que me importa un pito, o es dura y poco femenina Yo ya pasé todas esas etapas. Soy como soy y me relaciones con la gente tal cual.

 -¿Han dicho cosas sobre usted que le hayan dolido?

-Una piensa que ya ha superado algunas cosas, pero todavía duelen. Hace como un mes fui a Iquique, y allá una mujer que había sido alcaldesa designada por Pinochet y hoy es concejala de la UDI, dijo por televisión que quienes nos quejábamos por los detenidos desaparecidos habíamos hecho el gran negocio de nuestras vidas, que recibíamos ayuda económica, y que a ella le constaba que Jorge Muñoz, mi compañero, mi esposo, vivía en Canadá con una mujer regia y no una loca como la Gladis Marín. Eso me dolió, a pesar de que ya había escuchado tonteras parecidas.

 -¿Cuándo fue la ultima vez que lloró?

-Llore por la Sola Sierra. Encontré que era una injusticia que se muriera, con todo lo que había hecho y entregado, y que sigan vivos otros que, a lo menos, deberían estar pagando frente a la justicia.

 -En términos humanos, ¿cómo define sus sentimientos por Pinochet?

-Tiene bien merecido lo que le está pasando. Y que bueno que sienta algún dolor, que sienta algo parecido a los sinsabores, que en su caso no tienen nada que ver con lo que sufrió nuestra gente.

 -¿Cómo ha sido su relación con la iglesia durante su campaña (pre-presidencial)?

-Depende de lo que usted entienda por Iglesia. Si entiende la jerarquía, no tengo relación y no porque no quiera, sino porque no he tenido ninguna respuesta. Yo me alegro mucho de tener un importante grupo de cristianos en mi comando, tanto de la Iglesia Católica como de la Protestante. Tengo gran respeto por la gente con inquietudes religiosas y por todas las diversidades en general. Aquí, en el PC, tenemos todo tipo de personas, de pe a pá. Y, por ejemplo, hemos conseguido el respeto por la diversidad sexual, lo que ha sido un gran paso adelante.

 -¿Fue difícil?

-Costó. En el partido había un prejuicio al respecto, pero yo tenia grandes amigos que murieron con gran valor, como héroes, y que eran homosexuales. Por eso a mi no me vienen con cuentos. Y siempre pensé que si uno de mis hijos era homosexual, lo iba a querer y aceptar como era. A partir de los ’90 hemos integrado este concepto con todas sus palabras y sus letras en los estatutos del partido.

 -¿Existe machismo en el PC?

-Menos que en otras partes.

-¿Lo ha notado respecto a usted?

-Yo diría que el tema ha sido mas fluido de lo que seria en otros conglomerados. La izquierda, el PC y los partidos obreros, tienen la integración de la mujer muy enraizada en su historia. El obrero toma a su mujer como su compañera, como puede verse en esas pinturas impresionantes de las marchas de los trabajadores. No como una mujer que se queda en la casa, sino como la mujer que lo acompaña en las buenas y en las malas. El “contigo, pan y cebolla” es una realidad entre los obreros. Aun así, hay compañeros que, porque estamos insertos en esta sociedad y en este mundo político, pueden no sentirse tan bien siendo dirigidos por una mujer. Pero nunca he sentido una cosa pesada.

 -¿Cómo es su relación con sus hijos?

-Difícil.  Fueron tantos años sin verlos. Tenia que inventar que venia de Europa para verlos en la clandestinidad, o salir clandestina para encontrarme con ellos en Argentina. El primer choque emocional, cuando los vi después  de ocho años, fue tremendamente fuerte.

 -¿Los reconoció de inmediato como sus hijos?

-Fue muy duro, el momento más duro de mi vida. Habían crecido, y no supe en un primer momento cual era cual. Es muy fuerte. Ellos habían pasado momentos muy terribles, habían perdido a su padre, y aunque estaban conscientes de todo lo que había pasado, hubo, durante mucho tiempo, un pasarme cuentas.

 -¿Y usted se sentía responsable o pensaba que el ajuste de cuentas era injusto?

-Sentí que era injusto.  Incluso no quería aceptar…Cuando me decían, ‘cuenta, cuenta, ¿qué pasó contigo?’, y yo todavía estaba en una etapa de mentir para sobrevivir, les decía, ‘pero para qué quieren saber esto o lo otro’. Me defendía. Pensaba que lo que me había pasado, que no era dulce, era una experiencia personal que no podía compartir con ellos. Fue un error mío. Pero ahora nuestra relación es muy normal, muy de amigos.

 -¿Tiene nietos?

-Si, dos niñitas.

-¿Se siente abuela?

Para nada…Para que le voy a mentir. No fui madre tradicional y menos voy a ser abuela. Pero la relación es buena. Ellos me aceptan así, como soy. Somos una familia distinta, pero familia al fin.

 

COSAS, Septiembre 1999

Allen Ginsberg

In arte, Libros, politica on May 6, 2010 at 1:50 am


En el invierno de 1958 Allen Ginsberg tenia 31 años, vivía en el West Village de Nueva York con sus amigos William Borroughs y Gregory Corso, venia llegando de un viaje de mas de un año por Europa y estaba a punto de sacudir y revolucionar para siempre la poesía americana.
El estallido se escuchaba venir desde hacia algún tiempo. Los periódicos y revistas hablaban del escándalo que estaba provocando este grupo de nuevos autores a los que denominaron “la generación beat”.

La novela de Burroughs “Naked Lunch” era considerada obscena e impublicable por los  editores norteamericanos, y un extracto de ella que había aparecido en un ejemplar del “Chicago Review” había llevado a las autoridades de la Universidad de Chicago a cerrar la revista. “On the Road”, de Jack Kerouac, había obtenido una brillante critica en “The New York Times”, pero el poderoso Norman Podhoretz y otros críticos establecidos la habían destrozado. Gregory Corso, con su poema “Bomb”, había logrado crear tal furia de parte de los partidarios del desarme nuclear, que cada una de sus apariciones le significaba una lluvia de improperios y zapatazos. El mismo Ginsberg con su primera obra, “Howl”, había protagonizado un publicitado juicio contra la censura en San Francisco que le llevó a ser considerado en los círculos literarios como el que- en plena era McCarthy y durante el mismo mes en que el gobierno norteamericano había ordenado  quemar los libros del investigador y sexólogo Wilhem Reich-, se había atrevido a confesar no solo su simpatía por el comunismo, sino también su homosexualidad.

Los norteamericanos no estaban preparados para un hombre así. Y ahora, que han pasado casi cuarenta años desde entonces, que Estados Unidos ha vivido la revolución sexual, la liberación femenina, Vietnam, los derechos civiles, la píldora y los derechos homosexuales, a veces pareciera que un no lo están.

Es cierto que Ginsberg es a menudo mencionado como “el poeta vivo más importante de Norteamérica”. Es cierto que sus lecturas se han convertido en una especie de peregrinación para estudiantes e intelectuales fascinados por el aura de conciencia y rebeldía de la generación beat. Y también es cierto que “Holy Soul Jerry Roll”, su compilación de cuatro CD que incluyen poemas y canciones grabados desde 1948 a 1993, se convirtió, desde su lanzamiento en Septiembre del año pasado, en un inusitado superventas. Y sin embargo, a pesar de la fama y la gloria, después de toda una vida de premios y honores académicos y artísticos, Ginsberg sigue siendo lo que siempre fue: un marginal. Un proscrito. Un revolucionario. Un poeta.

El precio que ha tenido que pagar por decir lo que piensa y expresar lo que siente ha sido alto; sus poemas siguen siendo objeto de la más ridícula censura; sus opiniones políticas siguen provocando los feroces embates de los jerarcas conservadores; y su legendaria lucha ecológica le ha valido la antipatía de la mayor parte de las grandes corporaciones norteamericanas. Pero para él estas son como medallas de guerra, la prueba de que sus palabras han logrado hacer temblar a sus adversarios.
Este es un hombre que ha vivido su vida como si fuera un experimento, buscando claridad primero en las drogas y el sexo, y luego en la meditación y el budismo. Sus poemas son la expresión perfecta de su existencia, a veces pura razón, a veces pura emoción. Pero siempre, siempre, pura libertad.

-¿Por qué cree que el movimiento beat logró una influencia tan grande en términos sociales y artísticos?
-La gente nos llamó escritores ‘beat’, nosotros nunca nos autodenominamos de esa manera. El movimiento, a mi modo de ver, logró la importancia y la trascendencia que tiene porque estaba formado por genios, gente como Burroughs, Gregory Corso, Gary Snyder, Michael McClure y otros. Durante muchos años vivimos en la oscuridad, sin ninguna posibilidad de ser publicados ya sea por el estilo de literatura o por censura directa, como sucedió con “Naked Lunch”. Tuvimos muchos años de gestación en el vientre, por así decirlo, lo que conduce a bebés saludables. Tuvimos un largo periodo para crear este sentido de comunidad, de relación y creación entre nosotros mismos. Kerouac escribió sus primeros quince libros durante este periodo, cuando escribía solo para el mismo y sus amigos. Mi poema “Howl” no fue escrito para un mercado definido y nunca pensé en publicarlo. había un candor personal en cada uno de nosotros. Además, todos éramos bien educados, interesados en la belleza, por eso escribimos poemas y novelas muy bellas. Crecimos en una atmósfera donde se hacia arte por amor al arte, una especie de torre de marfil muy independiente. Todos compartíamos también nuestro interés por la naturaleza de la conciencia, lo que se fue haciendo cada vez mas importante. Nos adentramos en el pensamiento oriental, la meditación budista, la ecología, la apertura sexual, los derechos gay, y todos esos aspectos se convirtieron en valores permanentes que siguen vigentes hasta hoy.

-¿Existe una expresión moderna de ese movimiento?
-Bob Dylan dijo que se había inspirado en Kerouac, e incluso Bono, de U2, ha dicho que Kerouac es su mentor, su ideal.
Hay muchos poetas jóvenes a los que considero brillantes. Toda la serie del punk al grunge y ahora la generación X, ha sido influenciada por el movimiento beat. Hay una continuidad entre los poetas, la misma que existe entre William Carlos Williams, Walt Whitman y Ezra Pound.

-Cuando su último trabajo, “Holy Soul Jerry Roll” fue lanzado el año pasado, muchos críticos mencionaron el impacto de observar su obra bajo la perspectiva del tiempo. ¿Qué significó para usted revisar su trabajo de 40 años?
-Esa obra es familiar para mi y la conozco bien. Reunir el material significó mucho trabajo, sudor y tiempo. Fue una labor enorme que ha significado juntar cientos y cientos de cintas a través del tiempo, guardarlas en algún lugar seguro, ordenarlas y catalogarlas, y luego ser capaz de encontrar el material adecuado de un periodo de 44 años. Mantener todo ese conjunto es un trabajo enorme. Luego vino la edición, la mezcla y todo eso. Lo que me tiene contento es que fue lanzado mientras aun estaba vivo, porque nunca pensé que eso sucedería. Tenia guardadas esas cintas pensando que la ‘inmortalidad’ vendría después.

-¿Vio su trayectoria artística en forma distinta después de realizar este proyecto?
-Sí. Lo que más me impactó finalmente fue la enorme cantidad de emoción que involucran los poemas. Hoy en día hay muchas quejas de que la generación mas joven está alienada, deshumanizada por la televisión, la política y los medios en general. Hay falta de sentimiento. Sin embargo, solo la emoción permanece, y me sorprende cuanta emoción ha permanecido en poemas como “Kaddish” y algunos otros.

-Usted culpa a los medios por la deshumanización de los jóvenes…
-Si, y en aspectos muy específicos. Las emociones que se muestran en los medios son plásticas, reptiles o violentas. Hay muy poco dolor, muy poca ternura y muy poca comunicación humana. Y me sorprende la enorme cantidad de dolor y ternura, y también de hilaridad, humor y exuberancia que hay en mi poesía.

-¿Usted también ha sido afectado por esta deshumanización?
-No, de hecho creo que me ido acercando más y más a mis propios sentimientos.

-¿Cómo?
-Bueno, en parte por la práctica de la meditación, en parte porque soy poeta, que es el mejor trabajo del mundo, y en parte porque tengo buenos amigos con los que puedo reír y llorar. Burroughs y Corso todavía están vivos, y tuve a Kerouac. He tenido muchos amantes jóvenes, así que tenido mucho amor, y tengo una buena relación con mi familia. Algunas drogas sicodélicas pueden haberme ayudado también a mantener cierta profundidad en los sentimientos. Nunca he bebido al punto de destruir mi hígado. He mantenido mi cuerpo en buen estado.

-¿Por qué considera el de poeta el mejor trabajo del mundo?
-Porque uno tiene la posibilidad de decir lo que realmente siente y piensa. Uno puede usar su cuerpo en la recitación o las presentaciones. Uno puede usar su discurso, su respiración. Uno puede usar su mente. La poesía unifica el cuerpo, el discurso y la mente. Es como ser un rey que reúne cielo y tierra, el cielo de la mente y la tierra del cuerpo. El discurso es como la proclamación desde el trono.

-¿La poesía es la estructura que mantiene a todas estas partes unidas?
-Así es, y comunica al espíritu. En un mundo fragmentado, donde los sentimientos y el intelecto están separados, donde los sentimientos permanecen reprimidos o distorsionados por miedo o alienación, la poesía puede reunir los sentimientos del cuerpo y las razones de la mente. Es una buena medicina para los jóvenes.

-¿Cree que los jóvenes son pesimistas, que sienten que no pueden hacer nada para cambiar el estado de las cosas?
-La mayoría de los jóvenes sienten que no pueden hacer nada. De hecho, el punto central de la generación X o el grunge, parece ser el reclamo de que hubo un intento de salvar el planeta en los años 60 y que, sin embargo, las cosas han ido de mal en peor. También que los fundamentalistas y los teopolíticos de la derecha parecen estar decididos a destruir completamente la tierra.

-¿Qué pasó con todas esas esperanzas de los años 60?
-Esas esperanzas estaban basadas en el deseo de reconstrucción ecológica, y fueron destruidas por la desertificación de tierras productivas, la deforestación de los bosques, el uso de la energía nuclear y sus residuos. Las esperanzas de esos años incluían relaciones sexuales mas humanas, liberación femenina, liberación gay y liberación racial. Algunos de esos puntos son ahora parte de la discusión colectiva, pero las metas finales aun no han sido logradas. Kerouac dijo que “caminar sobre agua no se logró en un día”. Le tomó doscientos o trescientos años a la revolución industrial llegar a la hipertecnología y la hiperdestrucción. Puede que la reconstrucción tome también varios siglos.

-Pero pareciera que estamos cada vez mas lejos de esa reconstrucción, que el ‘milagro” está cada vez mas distante…
-Puede que sea así, y creo que las esperanzas de la gente están insatisfechas. Pero también pienso que al menos hay mayor conciencia respecto a estos problemas de la que hubo antes. La reacción de la nueva derecha norteamericana se parece mucho a la de un alcohólico que no desea escuchar que es alcohólico y está en estado de negación. Pero recuerde: en este país solo el treinta o cuarenta por ciento de la gente vota en las elecciones, y solo la mitad de esos votos son para los neo conservadores. Con solo el veinticinco por ciento de los potenciales votantes, estos políticos hacen creer que están destinados a ser la mayoría.

-¿No cree que la revolución conservadora y Newt Gingrich, vocero del Congreso, sean un fenómeno real?
-Son muy reales, pero no creo que representen el sentimiento de la mayoría norteamericana.  El otro problema es que los medios de comunicación son mayoritariamente conservadores y están en manos de muy poca gente. La derecha quiere ahora destruir la radio y la televisión pública para conseguir el monopolio de todas las comunicaciones.

-¿Cómo puede defenderse la sociedad?
-No sé. ¿Cómo se defendió la gente del comunismo? ¿Cómo se deshicieron de Hitler? ¿Cómo escapa la gente de cualquier dictadura?

-A menudo con una revolución.
-O con la desintegración de los imperios, como en Rusia.

-¿Quiénes diría usted que son los verdaderos revolucionarios de nuestros tiempos?
-Gente como Gary Snyder, que está llamando a la sanidad ecológica. No se por qué algunos llaman a Newt Gingrich un revolucionario: lo único que hace este hombre es volver a los principios de siglo promoviendo el desempleo, la brutalidad, el poder bélico y militar. Esta agenda no es exactamente revolucionaria en el sentido histórico de la palabra. Son asuntos que la gente combatió en 1910. Quizás sea un contrarrevolucionario.

-¿Se siente interpretado por algún líder o moviendo político actual?
-Creo que Clinton es una excelente persona y ha hecho mucho, aunque los medios hacen creer lo contrario. Los medios lo tratan como  a un perdedor, pero no investigan en la misma forma a Pat Robertson, Newt Gingrich o Jesse Helms. Le dan mas respeto a un monstruo como Jesse Helms que al Presidente, que es un buen tipo.

-¿Usted se considera un hombre libre?
-Depende de lo que usted defina como un hombre libre.

-Un hombre que tiene control sobre su vida y la vive como desea y sin miedo.
-Tengo muy poco control sobre mi vida y también tengo enormes miedos. Pero por otro lado no tengo miedo de tener miedo ni de estar fuera de control. Esa es la visión budista: la vida es caos y, finalmente, el caos es la solución. Pero el caos no es permanente, y por lo tanto es inofensivo. No hay nada que temer.  Yo siento miedo todo el tiempo, pero el miedo es vacío, como los sueños. Los sueños son reales, pero vacíos al mismo tiempo. Desaparecen cuando uno despierta. Con el miedo sucede lo mismo. La vida es así también. Y la libertad. Me falta libertad en el sentido que tengo demasiada correspondencia: ahora es tarde en la noche y todavía estoy en la oficina cuando podría estar en mi casa disfrutando un buen libro. Aquí, a mi alrededor, tengo cientos de libros, manuscritos y cartas que la gente me envía. Soy esclavo de las demandas de otras personas. Como ahora de las suyas.

-Usted ha visitado Latinoamérica…
-En 1960 pasé unos meses en Chile y conocí a algunos poetas chilenos, particularmente a Nicanor Parra.

-¿Es amigo de él?
-Sí. Traduje uno de sus poemas, y cada vez que viene a Nueva York a hacer alguna lectura, generalmente lo acompaño haciendo la lectura en inglés de su obra.  Lo quiero mucho, es un gran hombre y me gusta su poesía. Viví con él y su familia, con Violeta y Angel Parra, a los que conocí bastante bien. También conocí a Eduardo Anguita, Luis Oyarzún, Braulio Arenas, y también al gran amor de Vicente Huidobro, Raquel Señoret.

-También visitó Cuba…
-Si, y fui expulsado de Cuba en 1965.

-¿Cómo sucedió?
-Me quejé, privadamente, del ataque de Castro a los homosexuales. En los días que llegué a Cuba, Fidel estaba denunciando que la Escuela de Teatro estaba llena de “maricones” y los envió a todos a trabajos forzados en el campo.  Eso me pareció una práctica stalinista y traté de averiguar qué pasaba en la Casa de las Américas. Yo estaba ahí con Nicanor Parra y otros intelectuales.  Habíamos visitado Cuba durante un mes y nos preparábamos para irnos, cuando un día mi habitación fue invadida por oficiales de inmigración. Fui puesto incomunicado,  y luego me subieron a un avión rumbo a Checoslovaquia. También hice bromas, privadamente, respecto al rumor de que Castro era gay. Y ese rumor existe, pero al parecer la gente no tiene derecho a bromear en Cuba.

-¿Es cierto que usted una vez dijo que todo lo que necesitaba para sentirse cómodo era marihuana y hombres?
-Por supuesto que no. ¿Quién dijo eso? ¿Suena como algo que yo diría? Eso suena a una estrategia de desinformación cubana. Sin embargo, debo reconocer que conocí a varios miembros de su milicia  que fumaban marihuana y no me parecía que Castro debía adoptar la política anti marihuana de los norteamericanos. Pero eso no lo comenté con él; lo hice con otras personas.

-Usted ha luchado gran parte de su vida contra la represión y la censura.
-No, no he luchado. He estado ahí, sentado escribiendo mis poemas cuando ha llegado la policía o los censores. Pero su posición es tan injustificable e inestable que termina siendo una especie de broma. ¿Sabia que en las artes marciales si se mantiene balanceado en su lugar, cualquiera que lo ataque pierde su equilibrio? Eso es lo que yo hago; me siento en mi lugar y escribo poesía. Ahora estoy en el medio de una ola de censura. ¿Sabia que está prohibido que mis poemas sean transmitidos en Estados Unidos durante el día?

-Si, pueden transmitirse después de las ocho de la noche, ¿No?
-Exacto. Esto se debe a una ley promovida por el Senador Jesse Helms en Octubre de 1988, prohibiendo la transmisión de lo que él llama “lenguaje indecente” veinticuatro horas al día. Eso se aplica a mi poesía, poesía que es estudiada por alumnos secundarios y universitarios.

¿Qué fue considerado “indecente” en su poesía?
-Nunca fue definido. Quizás sea porque hablo abiertamente de sexo o de política en mis poemas. Uno puede transmitir esas cosas en la radio y la televisión europea o canadiense, pero no en Estados Unidos. Quizás lo pueda hacer si tiene 200 mil dólares para pagar una multa o un juicio de derechos Constitucionales, pero las radios y estaciones pequeñas que sobreviven con el apoyo del público no manejan esas sumas de dinero. En un país que se supone que promueve el libre mercado, la televisión y la radio constituyen el principal mercado de ideas. Ese mercado está cerrado para mi poesía.

-¿Qué siente frente a eso?
-Es una situación interesante. Cuando la gente dice que ahora soy un miembro aceptado de la sociedad, yo contesto que claro, salvo que mi poesía está prohibida.

-Usted se está acercando a los 70 años…
-Tengo sesenta y ocho.

-¿Cómo se siente a estas alturas de la vida?
-Tuve un ataque cardiaco, pero ahora estoy en una dieta macrobiótica así que he mejorado mi salud. Me siento relativamente feliz porque, ya sabemos, dolor y placer vienen en el mismo trago.

Cosas, 1995

Bill Clinton

In Cosas, politica on June 22, 2009 at 6:01 pm

P1170154En Estados Unidos, no son pocos los que todavía lloran cuando escuchan el nombre de Bill Clinton, suspirando con nostalgia por los días en que ocupaba la Casa Blanca. Después de cinco anos de haber abandonado la Presidencia, el más carismático de los políticos norteamericanos esta lejos de haber desaparecido. Su monumental autobiografía vendió millones de ejemplares alrededor del mundo, convirtiéndose en uno de los más grandes best-sellers de los últimos anos, y su trabajo en temas como el SIDA en Africa o la crisis del Tsunami en el Sudeste Asiático- donde llego acompañado de su ex-contricante, George H. Bush- lo mantienen constantemente la primera plana. De Washington a Wall Street, de Hollywood a los campos de Kansas u Ohio, Clinton sigue siendo tan adorado por sus seguidores y resentido por sus adversarios como ese día de 1992 cuando obtuvo su primer mandato como Presidente. Si algo puede decirse de esos anos, es que fueron de optimismo y juventud. Después de mas de una década de conservatismo, en Estados Unidos comenzó a hablarse de reformas a la salud y la educación, gays en el Ejercito, cooperación internacional y lucha contra el SIDA. En Hollywood, Barbra Streisand le dedico a los Clinton su canción “Happy Days Are Here Again”, y, para muchos, esa promesa de días felices se hizo realidad. Pero en los próximos ocho anos los problemas no escasearon, y aunque Bill Clinton termino su presidencia salpicado con escándalos, su reputación política sobrevivió milagrosamente intacta.

Ahora el Presidente- que mantiene sus oficinas en el barrio de Harlem en Nueva York-, volverá a ocupar un lugar protagonico en el escenario internacional cuando, entre el próximo 15 y 17 de Septiembre, organice en Nueva York la primera reunión de la “Cinton Global Initiative”, una reunión cumbre donde participaran, entre otros, Tony Blair, Jacques Chirac, Rania de Jordania, Arnold Schwarzennegger, Kofi Annan, George Soros, Rupert Murdoch y la Secretario de Estado Condolezza Rice, para discutir cuatro temas: Pobreza, Religión, Ambiente y Gobierno. Clinton esta decidido a que su Iniciativa Global sea más efectiva que otras reuniones similares, y por lo mismo, mas alla de palabras, palabras y palabras, espera obtener compromisos reales que, segun dice, hagan una verdadera diferencia.

Bill Clinton hablo con Cosas en exclusiva en Nueva York pocos días antes de la inauguración de la cita cumbre.

- ¿Que espera haber conseguido el 17 de Septiembre, el día que termina la reunión del CGI?
-Espero que sea algo distinto a lo que reuniones de este tipo a menudo consiguen. Estamos discutiendo un numero de temas relativamente pequeño, de modo que los asistentes puedan venir por dos días y pasar medio día dedicado a cada tópico. Al final voy a  pedirle a todos los participantes del sector privado que se comprometan tomar algunas acciones en el próximo ano y luego me informen de su progreso. Creo que si hacemos esto cada ano durante diez anos, coincidiendo con la Asamblea General de la ONU en Nueva York, con una cifra de entre 500 y mil participantes, al final de la década tendremos un impresionante numero de acciones que aliviaran los problemas del mundo.

-¿Por que se siente tan optimista acerca de este “compromiso”?
-Primero, estoy optimista porque desde el final de la guerra fría- que después de todo ocurrió solo hace 16 anos- hay tres grandes cosas que han sucedido, y que generalmente no tienen mucha cobertura periodística. Primero, mas de la mitad del mundo vive en Democracia, lo que no garantiza un buen gobierno, pero al menos permite deshacerse de ellos si la mayoría esta en su contra. Muchos de sus lectores en Latinoamérica han tenido mucha experiencia en este campo. Segundo, la Internet como instrumento de poder para los ciudadanos es muy importante. Tercero es el desarrollo de las organizaciones no-gubernamentales, que han creado un puente entre lo que el gobierno y el sector privado pueden hacer, organizando a la sociedad civil y solucionando, en el proceso, muchos de sus problemas.

-Hablemos de los temas de la reunión. El primero es pobreza. Usted propone aumentar considerablemente la cantidad de dinero que los países ricos dan a los pobres. Si lo consigue, ¿Cómo va a distribuir esos recursos en países que, muchas veces, están en manos de gobiernos corruptos o dictaduras?

-Creo que la idea del Grupo de los Ocho de aumentar los recursos es loable, pero es solo el comienzo, porque usted esta haciendo una pregunta importante. Cuando Estados Unidos y el G8 decidieron aliviar la deuda de los países en desarrollo en el ano 2000- que fue mayor que la adoptada por el G8 este ano-, funciono muy bien. Bolivia, por ejemplo, recibió, si recuerdo bien, 77 millones de dólares al ano en ayuda, dinero que fue dedicado a la salud. Lo que hicimos fue decir “usted solo puede tener acceso a este dinero si tiene un respeto básico por los derechos humanos y si todos los recursos van a desarrollo económico, educación o salud”.

-¿La ayuda se convierte en una herramienta política entonces?
-Se convierte en una herramienta política solo en el sentido que queremos asegurarnos que los ciudadanos sean los beneficiados. Este ano el G8 decidió liberar a 18 países completamente de su deuda. Estuve recientemente en Africa, por ejemplo, donde Rwanda, que  recibió 800 millones de dólares de ayuda en el 2000, ahora recibió otros 600 millones que, en efecto, son 52 millones de dólares anuales en pago de intereses. Así, ahora tienen 52 millones de dólares mas en su presupuesto anual. Lo complicado es como hacer lo mismo con ayuda, como aliviar a la gente que vive con gobiernos que no quieren o no pueden solucionar los problemas. Ahí la respuesta es derivar recursos a organizaciones no-gubernamentales que trabajan en el país u operaciones internacionales como la UNICEF.

-Otro tema que tocaran es Religión, un asunto que parece estar muy vinculado a la política actual, incluso en Estados Unidos. ¿Cómo se puede lidiar con asuntos como la lucha contra el SIDA o los derechos de mujeres o gays, cuando la religión esta de por medio?
-Esa es una gran pregunta. Hay que partir hablando de la ayuda que las organizaciones religiosas pueden dar. Cuando la sociedad esta dividida, los lideres religiosos pueden unirla. Eso es lo que ha sucedido en el Norte de Irlanda, por ejemplo. Esto es muy importante en Islam. Cuando ocurrieron los atentados en Londres, las voces más importantes que se escucharon fueron las de los lideres religiosos musulmanes que los condenaron diciendo que eran inconsistentes con su Fe. Hay otras ocasiones en que la Iglesia se opone a ciertas respuestas, como la Iglesia Católica que esta, en teoría, en contra de la distribución de preservativos o el trabajo con prostitutas. Ahí la respuesta es pedirle a las organizaciones religiosas no que abandonen sus predicas, pero que hagan lo que puedan para ayudar.  No creo que las diferencias en terreno sean tan grandes como se ven cuando se habla de doctrina.

-¿Y que pasa cuando la Fe se convierte en política?
-Ahí hay un potencial problema. Una de las razones por las que Estados Unidos ha durado tanto como lo ha hecho, es porque existe clara separación entre Iglesia y Estado. Eso no significa que aquellos que controlan el gobierno no deban ser religiosos o no deban actuar de acuerdo a sus convicciones, sino entender que la política pertenece a este mundo y, por lo tanto, debe estar sujeta a discusión y compromisos. Quienes creemos en la separación entre Iglesia y Estado, pensamos que es imposible que alguien sea poseedor de la verdad absoluta y la imponga sobre el resto. Eso es completamente antidemocrático y, para mi, la única área donde política y religión no pueden ser reconciliables. Cuando la verdad de Dios se impone sobre el resto, la verdadera Democracia- que no solo es el gobierno de la mayoría sino también el derecho de la minoría-, es imposible.

-El tercer tema de la reunión es Gobernabilidad.  Según las encuestas, gran parte de Latinoamérica esta desilusionada de sus gobiernos democráticos. ¿Cómo pueden ayudar organizaciones como la CGI a solucionar este problema sin intervenir en la política interna de cada país?
-Bueno, no pretendo que vaya a ser fácil. En lo que respecta a corrupción, debemos entender que hay un limite hasta donde un país puede crecer si el gobierno insiste en ser corrupto, porque el dinero no se invierte en el país y la gente que tiene recursos prefiere sacarlos al extranjero. Por otro lado, mi experiencia- y hablo solo por mí mismo- me dice que la falta de capacidad y la inhabilidad para conseguir cosas que los países desarrollados dan por hecho, es un problema aun más grande que la corrupción y contribuye a ella. Cuando las agencias gubernamentales no están organizadas y entrenadas para solucionar problemas, eso crea un ambiente propicio para la corrupción. No creo que en esta reunión o a través del programa podamos prometer solucionar todos los problemas de corrupción en el mundo, pero si creo que podemos hacer una gran diferencia si ayudamos a los países que lo desean a desarrollar capacidad administrativa y crear leyes que beneficien a todos sus ciudadanos.
Vamos a tener que concentrarnos mucho mas en ayudar a los gobiernos libres a funcionar para sus pueblos. De otro modo, las Democracias en  Latinoamérica, Africa, el Sudeste Asiático y muchos otros lugares, estarán amenazadas.

-Finalmente esta el tema del ambiente. Hay quienes piensan que existe una contradicción entre el cuidado del ambiente y el progreso y los negocios. ¿Esta de acuerdo?
-No. De hecho, creo que a largo plazo ningún país puede crecer sin una buena política ambiental que mantenga sus recursos básicos. El Latinoamérica, ustedes tienen algunos de los mejores terrenos de cultivos del mundo, pero si no los cuidan muy pronto no serán capaces de plantar, cosechar y alimentar a su creciente población.. La verdad es que una buena política ambiental es positiva para la economía. Los países que han tenido verdadero progreso a largo plazo, son aquellos que tienen una política ambiental balanceada.

-¿Que responsabilidad le da a la prensa cuando se trata de problemas sociales en general y a iniciativas como la suya? Hace unos días, “The New York Times” revelo que las cadenas de televisión americanas le daban infinitamente mas espacio al juicio de Michael Jackson, por ejemplo, que a las crisis en Darfour o Nigeria.
-Leí ese informe y me pareció muy emotivo. Parte del problema es natural, porque las organizaciones noticiosas tienden a preocuparse de aquellos problemas que están más cercanos a su publico. Pero la otra parte, viene de esta cultura de celebridad que muchos países ricos han cultivado y que obviamente interfiere con la capacidad de sus ciudadanos para enterarse de los problemas del mundo. Creo que una de las cosas que han sucedido desde el Once de Septiembre del 2001 en América, es que todos a través del espectro político estamos más conscientes de que lo que suceda al otro lado del mundo también nos afectara a nosotros. Pero no se puede esperar que la gente reaccione, si no sabe lo que esta sucediendo..

-¿Es más fácil para usted lidiar con estos asuntos ahora, que esta fuera de la Presidencia, que con las presiones de la Casa Blanca?
-Sí y no. Cuando estaba en el gobierno tenia mas poder, obviamente, y podía llevar a cabo cosas como el alivio de la deuda del milenio. Pero también estaba obligado a lidiar con otros problemas a medida que iban apareciendo y tenia la presión del Congreso cuando no estaba de acuerdo conmigo. Cuando abandone la presidencia, quede libre para elegir con quienes quería trabajar y hacer lo que considero necesario. Además me puedo concentrar en problemas específicos     que me interesan. Como Presidente uno tiene mucho poder, pero se dispersa por las circunstancias. Ahora soy yo el que elige donde pongo mis esfuerzos.

Cosas, 2007

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