Manuel Santelices

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Luis Venegas

In Uncategorized on February 16, 2012 at 6:32 pm

Si a usted le gustan las revistas, el diseño y la cultura popular, aquí tiene un nuevo héroe. Su nombre es Luis Venegas.

Popy Blasco, el famoso bloguero español, también conocido como “the boy you love to hate”, no ahorró un halago a la hora de presentarlo hace un tiempo en su propio blog. “Es el Anna Wintour español”, dijo Popy;  “es el Penélope Cruz de los editores de revistas” “ ¡es el editor español del momento!”.

Créalo o no, estas descripciones no son tan exageradas.

Luis Venegas es el hombre más comentado de mundo editorial español, un titulo obtenido a los 33 años y con apenas tres títulos en su repertorio: Fanzine 137, Electric Youth (EY!) y Candy.

Si no nos cree, busque su nombre en The New York Times, Dazed, V Magazine, El País, o cualquiera de la docena de publicaciones que han documentado su rápido y asombroso camino al éxito, una fascinante ruta que partió en el hogar barcelonés de un obrero de la construcción (“mi padre manejaba la retrocargadora”) y una dueña de casa, continuó en los talleres de la diseñadora Sybilla en Madrid, y luego en la libertad de su propia imaginación.

Si no conoce su trabajo, aquí van algunos datos.

Fanzine 137, su primera revista, es “una publicación independiente de arte, imágenes y moda que puede llevar en sus páginas a Julio Iglesias pero también Grace Coddington”, según explicó The New York Times en una oportunidad. Luis es mas directo y escueto: “Es una revista sobre todas las cosas que me gustan a MI”.

Y Electric Youth, Luis, ¿de qué trata? “Electric Youth es una publicación ligera y sexy de chicos monos ligeros de ropa para pasar un rato divertido. Ni más ni menos”, explicó el editor a Popy. “No es nada intelectual. La idea también era darle al público teen gay la posibilidad de tener una revista digna y sexy”.

El incuestionable profesionalismo y la envidiable originalidad de Luis quedaron nuevamente demostrados con Candy, su tercera publicación y la primera revista de estilo “transversal” del mundo.

¿Qué significa eso?, se preguntará usted.

“Candy es una revista dedicada a celebrar el travestismo, la transexualidad, la androginia y el cross-dressing. Así, todo junto”, dijo Luis a Popy. “Yo la llamo la primera revista “transversal”, un término que ya existía pero que me gusta usar para agrupar todas esas manifestaciones bajo un único paraguas. Se trata de un mundo que a lo largo de la historia ha mirado revistas de moda pero al que las revistas de moda nunca ha mirado o dedicado su atención por completo. Candy no es una revista sólo para travestis, es para todo aquel interesado en estilo, cultura y en las cosas bellas y excepcionales”.

En su segunda edición, Candy llevó a James Franco en su portada fotografiado por Terry Richardson y vestido en severo traje negro, guantes, espeso maquillaje y cigarrillo en la mano, evocando a Joan Collins circa 1986.

El proyecto más reciente de Luis es “I Know You From New York”, un libro publicado en conjunto con Carolina Herrera Jr. donde un puñado de jóvenes fotógrafos- Hanuk, JD Ferguson, Jeremy Kost, Derek Blasberg y Gerard Estadella- captura, igual que Ron Gallela en los 70’s o Patrick McMullen en los 80’s y 90’s, el pulso de la noche social de Nueva York. Las fotos son chic, sexy y divertidas, tres características que Carolina Herrera asocia a su nueva fragancia masculina, 212 VIP Men, que fue lanzada en conjunto con el libro.

“Desde hace tiempo que quería hacer un libro sobre Nueva York, y sobre todo de los hombres de la ciudad en la noche”, cuenta Luis en una conversación telefónica desde su departamento en Malazaña, en Madrid. “Carolina lo sabia y pensó que seria una buena idea publicarlo y hacerlo coincidir con el lanzamiento de 212 Vip Men”.

-¿Tu idea era hacer un libro de fotografía como aquellos del Studio 54 de los 70’s?

-Mi idea no era emular esos momentos. Lo que me apetecía era mostrar imágenes del Nueva York de ahora para personas que no han ido nunca a la ciudad o que, si han ido, no han formado parte de esa noche. Queríamos demostrar que esta es una ciudad donde la vida nocturna ha sido siempre importante y forma parte fundamental de la energía vital del lugar.

-Las que muestras no son cualquier noche…

-Es cierto. No es una noche punk o trasher. Pero en Nueva York sucede algo que yo también veo a menudo en Madrid: aquí y allá todo se mezcla. En cierto modo, lo excitante de las noches en Nueva York o en cualquier ciudad es que en sus fiestas hay una gran mezcla de personas muy variadas. Si es una fiesta de políticos, hay también actores, deportistas o artistas; hay gente joven y gente mayor. En la mezcla está la diversión. Es cierto que este es un libro de fiestas bastante chic, pero no son pretenciosas. No se trata de disfrazarte de algo que no eres para que te dejen entrar a una fiesta. Tu vas como eres y la noche te permite la licencia de ser mas extravagante o chic o lo que quieras.

-¿Cómo conociste a Carolina?

-Puig, la empresa encargada de fabricar y comerciar los perfumes de Carolina Herrera, me encargó un trabajo para un perfume anterior. Nos conocimos en una reunión de trabajo, ella conocía mi revista Fanzine 137, y de ahí nació una buena relación. No somos íntimos amigos, pero hay una relación personal muy cordial y agradable.

-Tu concepto editorial es muy revolucionario en España. ¿Cómo llegaste a él?

-Yo hago revistas porque me encanta hacerlas. Ahora son también una fuente de ingresos y negocios, pero originalmente, cuando comencé, fue por diversión y satisfacción personal. Todavía sigue siendo así. Mis publicaciones son independientes; yo soy el ‘publisher’, el creativo, el editor, el que supervisa y hace todo. Mi equipo fijo somos mi computador, mi teléfono y yo. Luego tengo la suerte de contar con grandes fotógrafos y escritores, pero soy totalmente independiente, trabajo solo y así es como me gusta.

-¿Cómo consigues que fotógrafos como Bruce Weber o Terry Richardson colaboren con una revista independiente y pequeña?

-Ha sido un trabajo que se ha dado poco a poco. Yo trato de ser muy humilde, respetuoso y educado cada vez que hablo con ellos.  Aparte he sido muy honesto explicándoles que este es un producto independiente y que, por lo mismo, lo que puedo ofrecerles más que nada es libertad para proponer ideas extravagantes y diferentes. Quizás eso ha sido lo que ha hecho que se animen. También los convence el producto en si; les gustan las revistas y mi trabajo. Eso es. Aquí no hay secretos. Estos son grandes fotógrafos y no me necesitan; al revés, soy yo el que los necesito a ellos. Pero por otro lado, les doy una libertad creativa que ellos agradecen.

-Tu primera revista, Fanzine 137, ha sido descrita como una publicación dedicada tus gustos personales…

-Así es. Me gusta mostrar imágenes y contenidos que me gusten a mi. En realidad es una revista muy egoísta, porque la hago para mi, para reunir material sobre cosas que a mi me gustan.

-¿Cómo surgió Candy?

-Esta es la primera revista en la historia de la humanidad dedicada a celebrar el estilo travesti, transexual, la androginia y el crossdressing. El travestismo tiene mucho de creativo y está absolutamente relacionado a como uno se viste, se peina, se maquilla y se presenta al mundo. Es estilo y moda. Cuando se me ocurrió pensé que era una idea muy obvia; lo sorprendente es que no se le hubiera ocurrido a nadie antes. Lo que quería, además, es mostrar lo fabuloso que tenia ese mundo, que para mi, el 2009, el año que salió el primer número, ya no tenia nada de ‘underground’. Yo voy a desfiles y veo chicos con una bolsa de Prada o a una chica con un look masculino completo de Armani.

-¿Cómo conseguiste que James Franco posara para la portada?

-El crédito lo merece Terry Richardson. Habíamos colaborado en el primer número, y cuando estábamos preparando el segundo le pregunté qué le gustaría hacer. El me dijo que una estrella de Hollywood. Pues bien, le dije, tu los conoces a todos, sabes como tratar con ellos, así que espero tus noticias. Un par de días después me contó que se lo había sugerido a James Franco y que él había  aceptado. Yo le agradecí que me diera ese contenido, pero él me dijo que si no existiera una revista como Candy quizás no se le habría ocurrido la idea. Me pareció un intercambio justo.

-¿El titulo es por Candy Darling?

-Si. Para mi ella es la primera estrella travesti digna de ser mencionada con mayúsculas. Fue una de las grandes ‘movie stars” de la Factory de Warhol. También me gustó que fuera un nombre corto,‘catchy’ y comercial. No quería que la revista se llamara “trans…” o algo así; no quería nada tan obvio.

-Si pudieras escoger a cualquiera, ¿a quién pondrías en la portada de Candy?

-A Obama. ¿por qué no? Creo que seria algo digno de recordar. Es imposible que suceda, pero se puede soñar.

-Uno de tus ídolos es Irving Penn. ¿Llegaste a conocerlo?

-Solo me crucé con él una vez en el ascensor de su estudio. Irving Penn me encanta porque me parece que con su sobriedad, su manera tan austera de trabajar, consiguió imágenes realmente fabulosas.  Siento que cada vez que Penn fotografió algo, después resultó imposible imaginarse ese algo retratado de una manera mejor. Ese nivel de excelencia me emociona mucho.

-Y tú, ¿tomas fotos también?

-Ocasionalmente, pero no me considero un fotógrafo. Soy simplemente una persona con una cámara.  Uso una con película, porque siento que con las digitales tomas cincuenta fotos seguidas y entre esas, claro, habrá una buena, pero cuando disparas con carrete lo piensas un poco mas, utilizas más la cabeza a la hora de componer o crear la imagen.

-¿Qué revistas te marcaron de adolescente?

-Curiosamente las revistas independientes no eran mis favoritas. De adolescente, lo cool era que te gustara The Face o I-D, pero a mi siempre me gustó Vanity Fair o el Vogue Americano, revistas más establecidas. Me  encantaba ver esas enormes producciones, las imágenes de Annie Leibowitz o Steven Meisel. Su trabajo me emocionaba.

-¿Y en cine y televisión?

-En televisión me marcó mucho “Dinastía”, que me encantaba. Todavía hoy me gusta muchísimo; he visto la serie completa tres veces. Me divierten mucho los looks y los diálogos…Y de películas, todo Hitchcok, Woody Allen, Spielberg, que es fantástico cuando eres niño.

-¿Qué te interesa ahora?

-Me gustan muchos los extremos, saber qué está haciendo la gente muy joven, de quince, dieciséis o diecisiete años, y la gente muy mayor, mas allá de los 65 años.  Creo que son momentos en la vida que tienen mucho que ver. Cuando eres adolescente y estás empezando a vivir eres mucho más libre, te puedes equivocar y no pasa nada porque siempre habrá nuevas oportunidades. Cuando eres una persona mayor, pues has demostrado todo lo que tenias que demostrar y eres más libre, no tienes la presión de los que estamos en medio de la carrera.

-¿Sientes, como algunos, que la cultura popular ha perdido buena parte de su encanto e inteligencia?

-Creo que en todas las épocas, cuando la gente se hace mayor, piensa que lo que había en el pasado era mejor que lo que hay ahora. No me parece justo. Hace tiempo que estamos de bajón, pero no creo que sea de los últimos cinco años, sino de los últimos treinta. Antes la gente era mas exigente. Hay actores que triunfan hoy día y que hace treinta años no habrían servido ni de extras. Pero al final la cultura tiene mucho de entretenimiento y la gente a veces se entretiene con cosas mucho mas ligeras y mas ordinarias que antes. ¿Pero qué se puede hacer? No las juzgaré como personas incultas. Peor para ellos. La cultura está abierta a todo el mundo, y si realmente te interesa, pues investiga y busca. Con toda la información que hay ahora, pareciera que hay menos interés por la cultura. Es curioso. Cuanto más fácil es el acceso, menos atractivo le parece a la gente.

-¿Qué piensas del futuro de las revistas?

-Todo se reinventa y convive, y no creo que lo digital termine con las revistas. Habrá que cambiar los sistemas, los métodos, pero siempre habrá espacio para todo. Creo que la gente aprecia mas lo impreso que lo digital; es algo que incluso veo en fotógrafos jóvenes que crecieron con lo digital pero que sueñan con publicar en una revista impresa. Eso me parece normal. El valor de lo digital es la inmediatez, pero eso lo hace muy poco reflexivo. Cuando publicas una revista debes estar seguro de que todo esté perfecto antes de imprimir, que cada foto y cada palabra sea la adecuada, que la secuencia sea interesante, emocionante o diferente. Hay mucho mas reflexión a la hora de crear el producto que cuando simplemente lo cuelgas on line. El papel hace que todo sea mas valioso, mas preciado. Por eso yo imprimo solo mil ejemplares de mis revistas, para que la gente sienta que o las compra rápido o desaparecen. Sientes que si las has comprado eres mas listo que el resto, y eso te hace mas interesante y especial.

Chayanne

In Uncategorized on October 5, 2010 at 8:50 pm

Chayanne está bien entrenado en el arte de las entrevistas. Después de 25 años de carrera, decenas de tours y cientos de presentaciones alrededor del mundo, sería raro que no supiera que una amplia sonrisa, un buen apretón de manos y la creación de cierta intimidad, que no por falsa es menos atractiva, son capaces de desarmar a cualquier periodista. “Después de tanto tiempo, y como los veo seguido, muchos de ellos son mis amigos”, dice, “nos encontramos cada vez que saco un disco”. Y en eso está justamente por estos días, recibiendo a un periodista detrás de otro, promocionando su nuevo CD “Sincero”, cuyo primer single, “Un siglo sin ti”, ya está ocupando los primeros lugares del ranking en Estados Unidos y Latinoamérica. “Me preguntan por mi carrera, por el título del disco, por mi interés en la actuación…”, dice el cantante, haciendo un resumen de las preguntas que, una a una, hora tras hora, caen frente a él.

–¿No te aburre contestar siempre lo mismo?

–No (asegura). Ya llevo mucho tiempo en lo que hago y sé que cada vez que saco un nuevo disco, tengo que promocionarlo. Además, en este caso las preguntas han estado centradas en el CD, en la carrera, así que no es difícil.

A pesar de que está arriba de un escenario desde que tenía 10 años, cuando provocaba chillidos con su grupo “Los Chicos”, Chayanne se las ha arreglado para mantener las cámaras a distancia. La construcción de su casa en Miami, por ejemplo, a la que llama “Mi templito de amor” y que demoró cuatro años en levantar, ha sido ampliamente comentada, pero hasta el momento nadie ha conseguido una foto.

Su familia también es fuente de incesantes rumores, porque todos saben que existe, pero brilla por su ausencia. Chayanne no ha posado jamás junto a su mujer, la ex Miss Venezuela Marilisa Maronesse, o sus dos hijos, Lorenzo Valentino, de 5 años, e Isadora Sofía, de 2, lo que ha agitado las fantasías de la prensa que, en más de una ocasión, aseguró que el matrimonio no andaba bien o que Lorenzo sufría una enfermedad que lo obligaba a permanecer escondido. Ni lo uno ni lo otro, explicó Elmer Figueroa, el verdadero nombre de Chayanne, durante nuestra conversación en un estudio de televisión privado a pocas cuadras de Downtown Miami. Ahí estaba, alto y moreno, luciendo unos ajustados jeans y una polera de manga larga negra que, sin aspavientos, dejaban claro que la estrella sigue en perfecto estado físico.

Chayanne, como Ricky Martin o Luis Miguel, es uno de esos fenómenos musicales latinoamericanos que han crecido frente a los ojos del público. Entre la niñez y la juventud, para Chayanne y Ricky, hubo sólo un par de pantalones de cuero de distancia.

A pesar de vivir en Estados Unidos y haber realizado todas sus producciones discográficas en ese país, Chayanne no ha hecho el “cross over” que tanta fama y dinero le ha traído a Ricky Martin. Para el público anglo, Chayanne es más célebre como el “latin lover” que sedujo a Vanessa Williams en “Baila conmigo”, que como la espectacular estrella que otros conocemos. Pero éste es un asunto que parece no preocuparle demasiado, y lo toma con tranquilidad. “Quiero que fluya”, dijo en una entrevista reciente. “No quiero sentir la presión de lo que están esperando o lo que tengo que sacar. Quiero hacerlo cuando se haga bien”. Después de todo, sin grandes esfuerzos, ha conquistado mercados tan lejanos como India o Turquía, donde sus discos son un inesperado y extraño “hit”.

Según los críticos, “Sincero” es el álbum más maduro e interesante de los 11 que Chayanne ha grabado hasta ahora. Esos comentarios lo deben llenar de orgullo, porque éste es el disco que marca una nueva transición –esta vez entre la juventud y la madurez–, un paso que es arriesgado para cualquiera, pero para nadie más que para un artista.

El tiempo no pasa

–¿Cuánto te tomó hacer este disco?

–Un año. Es el disco que más tiempo me ha tomado.

–¿Por qué?

–Hay más miedos, más dudas cuando estás en el estudio… Estás pensando que tienes que hacer “el” disco, algo donde se vea el cambio musical, lo que has aprendido. Quiero que en “Sincero” se noten los años que llevo en esta carrera.

–¿En qué se notan?

–En el sonido, en las letras, en el respeto que le tengo al público y a mi profesión. También en el cuidado que he tenido en cada detalle de la producción, desde las fotografías de la promoción, hasta las letras y los arreglos de las canciones.

–¿Y en lo personal?

–Bueno, claro que se nota el paso del tiempo. Ahora tengo 35 años, grabé mi primer disco a los 10, hice mi primera película a los 12… El tiempo pasa y no te das cuenta. Es increíble.

–¿Estás sintiendo los primeros síntomas de la crisis de los 40?

–No, no tengo ninguna crisis. Me siento como si el tiempo no hubiera pasado, y es que no pasa. Físicamente, me siento con la misma energía y fuerza, puedo bailar y hacer mis coreografías igual que antes. La energía está bien concentrada, entonces explota en el escenario o en los videos que hago.

–Pero parte importante de tu carrera se ha apoyado en tu físico, tu sex-appeal, y eso va a ir desapareciendo… ¿Qué viene después?

–Yo cuido mi físico y hago ejercicio porque me gusta. Pero mi verdadero apoyo en lo profesional no es ése, sino el amor con que hago las cosas. Quizás tocaré más la guitarra o buscaré otras alternativas. Pero no quiero pensar en eso todavía, porque no necesito ni estoy buscando ningún cambio drástico por el momento. Me siento muy bien. No quiero que la gente diga: “Ah, ahora Chayanne canta sentado”, sólo porque llegué a cierta edad. Hace algún tiempo estaba grabando una novela en Argentina y me tocó ver a Sandro. El tipo entró y arrasó con la primera canción y con unas coreografías increíbles. Después dijo: “Espero que hayan disfrutado el baile, porque no van a ver nada más”. Hay que tomarse esto de forma simpática, y quizás en mi caso es lo que pasará. Y digo pasará, porque es algo que todavía está en el futuro, falta mucho tiempo.

–¿Qué carreras admiras?

–Hace algún tiempo hice un álbum que se llamó “Influencia”, y ahí ponía a todos los que admiro, desde Rubén Blades a Julio Iglesias, Juan Gabriel, José Luis Rodríguez… Esa es la música con que crecí, son las canciones que escuchaba en Puerto Rico. La isla es un lugar musicalmente muy interesante, porque la mezcla es muy grande. Aparte de ellos, también escuchaba a los solistas americanos, la salsa, el merengue y todo se unía en un solo sonido.

–¿Fue difícil empezar a trabajar a los 10 años y saltarte la infancia?

–No, porque no puedo extrañar algo que no viví. Al contrario, he ganado muchísimo en el aprendizaje de la vida, de la carrera…

–¿Nunca te rebelaste?

–No, siempre disfruté mi carrera. Hacer un video o sacar un nuevo disco fue siempre una ilusión, las giras son retos… Cuando salí del grupo “Los Chicos” me sentí como frente a un abismo, no sabía qué iba a hacer. Fue quizás el momento más doloroso de mi vida. Pero me preparé y salí como solista en menos de un año. Hay muchas cosas que salen espontáneas, que quizás buscaba, pero no sabía si las iba a encontrar. A los 14 años me empecé a preparar en canto, baile, actuación, todo junto, porque creo que la gran ventaja de mi carrera es ésa, el talento para mezclar todo un poco.

Vida paralela

–¿Cómo te relacionabas en esa época con gente de tu edad?

–Mis amigos eran el equipo de trabajo que me acompañaba. Cuando tenía 10 años, en el grupo éramos cuatro integrantes y ellos eran mis amigos. Viajábamos con la maestra, con la coreógrafa, con los técnicos… ése era mi mundo. Nos ponían en unas casas mientras esperábamos el show, y ahí andábamos a caballo o jugábamos Atari. Era una vida muy intensa, muy rápida, pero aprendí mucho y siempre he apreciado las oportunidades que he tenido. Además, no tengo punto de comparación, no puedo decir cómo habría sido de otra manera.

–¿Cómo te desconectabas?

–Cuando volvía donde mis padres, después de tres o cuatro meses de gira, tomaba la moto y me iba a la montaña. No sé si era un escape, pero partía a los ríos, a los bosques.

–¿Todavía desapareces así?

–Sí, pero ahora no lo hago en moto, sino en una “four track”.

–¿Vas con tu familia?

–No, todavía me voy solo. Pero la mayoría de las veces estos viajes de “desaparición” son con la familia. Ahí me doy cuenta de que todo mi amor está dedicado a ellos.

–Pareces muy protector de tu familia, nunca aparecen fotografiados.

–Esa es una protección natural, es algo orgánico. Desde chiquitito he sido igual, desde que empecé mi carrera. Antes protegía a mi mamá, mi papá y mis hermanos, y ahora hago lo mismo con mis hijos. El apoyo de ellos ha sido incondicional, y la privacidad es algo que ellos también quieren. Si no quieres ser señalado o posar para una cámara, no tienes por qué hacerlo. Mi familia es feliz porque yo soy feliz en lo que hago, sea en esta profesión o en cualquier otra. Ese es el amor de familia, que está por encima de cualquier cosa que yo haga.

–¿Es difícil mantener una familia con el ritmo acelerado que llevas?

–Es que es una vida paralela, y no es difícil porque estamos acostumbrados. Yo he tenido el mismo ritmo toda mi vida, y es un ritmo que se aprende. Pero si tú comparas esta familia con otras, dirás “es que no paran, están viajando constantemente”.

–¿Es así? ¿Viajan contigo a todas partes?

–La mayor parte del tiempo no, porque son viajes rápidos. Ir a Chile y regresar en dos días, es algo, por ejemplo, a lo que no puedes someter a mucha gente. Es muy difícil. Además, si viajaran conmigo, estaría preocupado por ellos, por su protección, así que prefiero ir solo. Pero los momentos que estamos juntos son de mucho amor.

–Para un matrimonio como el tuyo debe necesitarse una confianza de pareja enorme…

–Claro, pero es una confianza mutua, porque mi mujer es muy bella. Es algo que manejamos confiando en la lealtad, porque, para cualquier matrimonio, es la única solución. Cuando alguien quiere hacer una maldad, la hace igual, aunque tenga a alguien parado al lado sin despegarle la vista las 24 horas del día.

–¿Para ti es importante la fidelidad en el matrimonio?

–Para mí la fidelidad es importante en cualquier situación. La falsedad y las puñaladas por la espalda son algo que me molesta muchísimo. La fidelidad es parte del amor, de la protección de la verdad.

–¿Cómo conociste a tu mujer?

–En un aeropuerto, fue algo muy espontáneo.

–¿Ella vivía en Venezuela?

–Sí, y fue en ese aeropuerto donde nos conocimos. Durante mucho tiempo, tuvimos una relación más que nada por teléfono.

–¿Qué te atrajo de ella?

–Es algo que no tiene un mapa. Fue algo que se me iluminó al frente: la mente, la palabra, la risa, la espontaneidad, ese tipo de cosas que es imposible planear. Cuando tú estás frente a una pareja no piensas “ahora voy a decir esto para que ella diga esto otro”. Simplemente sucede como debe suceder. Además, me atrae el hecho de que siempre he sentido su apoyo. Nuestro jardín está siempre lleno de flores, porque lo regamos.

–Cuando estás lejos de ella, ¿qué es lo que más extrañas?

–Nada, porque nunca siento que estamos realmente lejos. El apoyo y el amor están siempre presentes.

–Tu hijo está empezando a tocar la guitarra. ¿Te gustaría que siguiera tus pasos y se dedicara a la música?

–Sería muy bonito. Pero con mis hijos, lo que deseo es que se dediquen a lo que ellos quieran. Sin van a ser niños, pues que disfruten siendo niños. No quiero crearles ningún tipo de presión –ése es mi propósito– y me gustaría que fueran poco a poco descubriendo su propio camino. Les doy amor, protección y trato de encaminarlos, pero les presento todas las alternativas para que ellos escojan. Y por donde se vayan, por ahí me voy yo atrás apoyándolos.

–Si fuera músico, ¿cuál sería tu primer consejo?

–Que vaya a Viña del Mar, que es una prueba de fuego muy importante. Pero eso lo dirá el tiempo.

–¿Qué papel tiene Chile dentro de tu carrera?

–Es un país que para mí es muy importante, que me ha apoyado mucho y donde he desarrollado buena parte de mi carrera. Tengo amigos chilenos porque llevo mucho tiempo visitando el país, y conozco gente dentro y fuera del medio, abogados, dueños de restaurantes…

–¿Y qué te parecen las chilenas?

–Me parece que tienen una belleza mental preciosa, son muy preparadas. Son mujeres divinas, fuertes. Me parecen bellas.

Cosas, 2005

Angela Lindvall

In Uncategorized on May 18, 2010 at 4:08 pm

Hace un par de semanas atrás, en un fabuloso y tranquilo loft en Manhattan, DKNY presentó su nueva fragancia, “Pure”, basada en la línea simple, orgánica y sostenible de ropa creada desde hace un tiempo por Donna Karan como un homenaje a la tierra y sus placeres.

El perfume tiene como elemento principal la vainilla. Pero no cualquier vainilla, sino la producida en los campos de Uganda por una comunidad de mujeres cuya vida y condiciones de trabajo es supervisada por los mismos ejecutivos de “Pure”. Esta es, dicen, “una fragancia con conciencia”.
Por lo mismo, no es raro que Angela Lindvall sea el rostro de su campaña. Seria imposible encontrar una supermodelo mas “green” que ella. Hace casi una década, cuando casi ningún diseñador- mucho menos una modelo- pensaba en la nube de contaminación que creaba una orden de telas o sweaters en Asia o los desastres que podía provocar en los ríos un teñido mal practicado, ella ya alegaba al respecto. Nadie, claro, escuchaba. “Desde hace un tiempo, sin embargo, siento que mi trabajo y mi pasión por el ambiente están finalmente en sintonía”, asegura.
La modelo es una sorpresa y por varias razones, como descubrirá en esta entrevista. Por fuera, su imagen es la de una perfecta top model- las piernas eternas, la piel impecable, una cascada de rizos rubios- y es fácil entender por que su rostro ha aparecido en las portadas de Vogue, Harper’s Bazaar y Elle, y las campañas de Victoria’s Secret, Tommy Hilfiger, H&M, Christian Dior y Versace.
Por dentro, es otra historia.
-Tu vives en Los Angeles, que no es una ciudad muy “pura”…
-Vivo en Topeka, una pequeña comunidad escondida en los cañones entre Malibu y Santa Monica, a solo siete minutos de la playa. Es un lugar muy puro, con un solo camino, restaurantes pequeños y mucha tierra. Yo vivo en siete acres de terreno, cultivo mis propias hortalizas y hago mi propio queso.
-¿Cuánto tiempo llevas ahí?
-Cinco años en la zona de Los Angeles y tres en Topeka.
-¿Por qué decidiste mudarte ahí?
-Antes viví en Nueva York durante casi una década, pero cuando quedé embarazada con mi primer hijo- tengo uno de ocho y otro que cumplirá cinco el próximo mes- me di cuenta que no tenia idea de cómo criar niños en un lugar como este.
-Naciste en Oklahoma…
-Así es, y crecí en Missouri, en un área que en esa época era muy rural. En mi barrio había solo dos calles y el resto era campo. Es muy triste, porque ahora cuando visito esa zona lo único que veo es desarrollo urbano con carreteras y malls.  Es un progreso que no tiene ninguna integridad, ningún cuidado. No hay respeto por el ambiente. Construyen y construyen sin pensar en nada. Es terrible.
-¿Tu familia todavía está ahí?
-Mi padre y mi hermana están ahí, pero piensan mudarse a California para estar mas cerca mío. Mi otra hermana vive no muy lejos de mi casa, mi madre está en Florida y mi hermano en Indiana. Estamos repartidos por todas partes, pero somos muy unidos y nos vemos varias veces al año.
-Creciendo en un lugar como ese, ¿ya estabas interesada en la moda y las revistas?
-No, para nada; era un ‘tomboy’. Pero mi hermana mayor vio un programa de televisión sobre modelos, le dijo a mi padre que eso era lo que quería hacer, y como yo venia inmediatamente después de ella me metieron en el asunto sin que yo tuviera el menor interés. Mi papá nos puso en una escuela de modelos en Kansas City, al final del año hubo un desfile para muchos agentes y fue ahí donde me ofrecieron un contrato en Nueva York. No podía creerlo. ¡Yo! Siempre había sido tan alta, tan flaca, ninguno de los chicos de mi colegio estaba interesado en mi.  No tenia idea que las modelos tenían que ser altas y flacas, así que no sabia que tenia condiciones. Siempre pensé que era una “gansa’, una “dork”.
-Y cuando te ofrecieron el contrato, ¿te interesó de inmediato la idea de una carrera como modelo?
-M encantó la idea de venir a  Nueva York, pero no tomé la parte del modelaje muy en serio.
¿Era tu primer viaje a la ciudad?
-Si. Recuerdo que hice mi primera sesión de fotografías, me mostraron las fotos y quedé en shock. No podía creer que esa mujer era yo.
-¿Todavía te sorprendes cuando te ves en fotos?
-Si, todavía. Elle Francia me dedicó una edición completa el año pasado y organizaron una gran fiesta para mi en Paris. En los muros habían colgado enormes posters con mi cara; yo los observaba y no podía dejar de pensar, ¿cómo fue que mi vida se transformó en esto?.
-La gente ve esas fotos y se hace una imagen de quién eres y cómo es tu vida. ¿Hay alguna relación entre esa imagen y la realidad?
-Muchas veces la gente me conoce y se sorprende de lo normal que soy. Creo que es muy triste que las modelos tengan esa imagen de mujeres inalcanzables, de “bitches”, de diosas…En realidad soy una chica muy normal y, creo, muy agradable. También asumen que amo la moda, y la verdad es que es un tema que no podria importarme menos.
-¿Estás hablando en serio?
-Si. Si estoy en un avion, por ejemplo, jamás le digo a la persona del lado que soy modelo o que trabajo en moda, porque de lo único que me hablan es de ropa. No es un mundo que me interese.
-¿Qué pasa entonces cuando pasas todo el día con fotógrafos, modelos, diseñadores y gente obsesionada con la moda?
-He aprendido mucho en este negocio, y una de las lecciones mas importantes es trabajar en equipo y saber comunicarme con los demás. En el proceso creativo todos tienen algo que aportar, y eso es algo que entiendo y que aprecio. Lo que no me gusta es la obsesión de la industria con lo externo. Yo soy una persona que generalmente se mira hacia adentro, no hacia afuera, y es si como juzgo mi carácter.  Estar pensando todo el tiempo en qué me voy a poner, cómo me voy a peinar, que si uso tal o cual accesorio, me produce ansiedad y no me gusta. Tengo que estar constantemente buscando mi centro, recordándome a mí misma quien soy. Si voy a un evento o una fiesta me arreglo, pero no me gusta que la gente me juzgue por esa imagen.
-Sé que estás casada.
-No. Estuve casada, tuvimos dos niños juntos, y ahora nos une la paternidad.  El hombre que aparece conmigo en la campaña de “Pure” es mi actual novio, y el niño es mi hijo Sebastián.
-¿Tu novio es modelo?
-No, llegó a ver a mi hijo durante la sesión, al fotógrafo le gustó, despidió al modelo, y lo contrató. Al principio no le dije a nadie que era mi novio, porque llevábamos apenas seis meses juntos.
-En tu carrera has logrado todos los hitos que se esperan de una top model. ¿Qué te queda por hacer?
-Este proyecto con DKNY y algunas de las campañas que estoy haciendo actualmente son de lo mas excitante que me ha pasado en mi carrera. De pronto todas las cosas que me apasionan están adquiriendo protagonismo. En los últimos ocho o diez años me he propuesto la misión de crear conciencia sobre el ambiente a través de mi fundación, la “Collage Foundation”, y en un principio nadie sabia de qué estaba hablando. Ahora que mi industria y mi trabajo están mas en sintonía con mi pasión, todo me resulta mas fácil y mejor. Nadie tiene que explicarme por qué un producto como “Pure” debe  incorporar el mensaje ambiental. Ya lo sé.
-¿Cómo es tu relación con Donna Karan?
-Llevo largo tiempo trabajando con ella, y la verdad es que me inspira muchísimo. Es filántropa, humanista, madre, abuela, una mujer fuerte y suave, muy apasionada…Ha logrado grandes cosas en su vida y siempre con integridad. Tiene una autenticidad respaldada por toda la gente que ama la marca; ellos sienten el compromiso de Donna con los demás.

Cosas, 2010

Valeria Mazza

In Uncategorized on May 18, 2010 at 3:58 pm


Después de “ ¿Lo llamo o no lo llamo?”, “ ¿Qué me pongo?” debe ser la pregunta mas recurrente en el repertorio femenino.
Pero una mujer como Valeria Mazza, pensará usted, no necesita perder el tiempo en interrogantes como esas. A los 36 años, la supermodel argentina continua luciendo el cuerpo que la llevó a la fama, una perfecta y atlética silueta repartida en 1.78 metros coronados con una pequeña nariz, ojos azules de gata y una de esas melenas rubias que otras mujeres, menos afortunadas, gastan dinerales por conseguir. Como si eso fuera poco, Valeria ha ganado una considerable fortuna con su trabajo- incluyendo sus contratos con Falabella, que esta temporada la tendrá, una vez mas, como su rostro exclusivo-, y mantiene una feliz familia junto a su marido de una década, Alejandro Gravier, y sus cuatro hijos: Balthazar, Tiziano, Benicio y la pequeña Taina, que nació el 22 de Abril pasado.
¿Qué problemas podría tener esta mujer?
Pues bien, si lee su nuevo libro- ¿Qué me pongo?-, que será lanzado dentro de las próximas semanas en Chile, quizás se lleve una sorpresa.
“Todas las mujeres somos iguales”, dice Valeria desde Bariloche, donde está pasando sus vacaciones de invierno anuales junto a su clan, “Todas nos hacemos la misma pregunta constantemente”.
-¿No es mas fácil cuando uno se ve como tu?
-No, para nada. La única diferencia es que después de tantos años en el mundo de la moda he aprendido ciertos trucos que me ayudan a destacar lo bueno y ocultar lo demás.
En su libro- que incluye un prólogo de su buen amigo Giorgio Armani y opiniones de un puñado de “fashion stars”-, la modelo publica una lista de las prendas básicas que debería incluir el guardarropa de cualquier mujer: un jean, un vestido negro, una T-shirt, una camisa blanca, un blazer recto, un pantalón de corte masculino, un ‘trench coat’, un tapado, un set de tejidos y otro de accesorios.
Su propio closet, es fácil sospechar, debe ser mas abundante, pero, como dice ella, nunca deja de reflejar su propia personalidad.
“Una siempre muestra lo que es y lo que siente en la forma que se viste”, asegura.
-¿Y qué podemos descubrir sobre ti a través de la ropa que usas?
-Que soy sumamente sencilla y clásica, que no me gusta llamar la atención, y que siempre adapto la moda a mi personalidad.
-¿No es un poco irónico que hayas escrito este libro, considerando que, como dices ahí, de niña nunca te interesó la ropa?
-Es cierto. La moda no me interesaba para nada; era un mundo que no conocía ni con el que soñaba. A mi hermana, en cambio, le encantaba. Lo que sucedió es que ella empezó a trabajar como modelo, y ahí me di cuenta que podía ser una buena oportunidad para ganar dinero…
-En eso no te equivocaste…
-No, no me equivoqué. En esa época, cuando tenia 15 o 16 años, usaba el dinero que ganaba para comprar la ropa que mis padres no querían comprarme. Después, poco a poco, fui conociendo el mundo de la moda y comencé a interesarme en él. Pero en general, nunca me importó que llevaba puesto. Me ponía cualquier remera y pantalón y estaba lista.
-¿Ahora es una pasión o un negocio?
-Ahora la moda me gusta y me divierte mucho mas que cuando pasaba de pasarela en pasarela. En esa época me estaban siempre vistiendo, así que cuando llegaba a casa lo último que quería era pensar en qué me ponía. Ahora, en cambio, me encanta saber que viene, como lo puedo combinar con lo que ya tengo, y adoro ver las vitrinas de las tiendas. Cuando voy a Europa visito a mis amigos diseñadores en sus showrooms y veo siempre las nuevas colecciones.
-Tu has logrado dos cosas que son difíciles para una modelo: una familia y una carrera larga. ¿Cómo lo conseguiste?
-Lo de la familia fue siempre mi sueño. De chiquita me preguntaban qué quería hacer cuando grande, y yo decía “mamá”. Tuve la suerte de conocer a Alejandro, mi marido, que supo acompañarme, entenderme y estar cerca mío todos estos años. Y no fue fácil, porque a veces nos veíamos y a veces no. Estábamos siempre viajando…Pero ambos tuvimos desde el principio el objetivo común de formar una familia y eso me dio la libertad de crecer en distintos ámbitos de mi vida.
-Debe haber exigido mucha confianza de parte de los dos…
-Totalmente. Fue un trabajo de a dos. Pero creo que cuando estas bien emocionalmente, sentimentalmente, puedes poner mas energía en lo laboral y concentrarte en tu trabajo. Hoy la familia es mi prioridad número uno, pero también me interesa seguir trabajando en mis proyectos. Mi trabajo me hace muy bien como persona, como mujer, y eso se traduce en el resto de mi vida, incluyendo mi labor como madre.
-¿A qué crees que se debe la longevidad de tu carrera y la del resto de las Supermodels de los 90’s?
-Esos años fueron muy importantes para las modelos, porque se convirtieron en personajes por derecho propio y la gente comenzó a interesarse en ellas en aspectos que iban mas allá de su trabajo. Eran mujeres hermosas, divinas, que aparecían en la prensa todo el tiempo. Es un fenómeno que, salvo algunas excepciones, no ha vuelto a suceder. Por eso ahora, a pesar del paso del tiempo, Naomi sigue siendo Naomi y Linda, Linda.
-¿Crees, como dicen algunos, que el mismo mundo de la moda se encargó de que el fenómeno no se repitiera porque no querían otra generación de modelos tan caras, tan exigentes y tan divas como esa?
-Puede ser, pero ahora ha sucedido lo mismo con las actrices, que son las que reemplazaron a las modelos en todas las portadas. La moda es un ciclo que va cambiando permanentemente.
-¿Te gustaría que tu hija se convirtiera en modelo?
-¡Me encantaría! Creo que seria divertido y mucho mas fácil para ella, porque ya tendría buena parte del camino recorrido.
-¿Y que advertencia le darías cuando a los 17 te dijera, ‘Mamá, me voy a Paris’?
-Eso es algo en lo que he pensado mucho en los últimos meses, después de tener a mi hija. Ahora me doy cuenta lo difícil que debe haber sido para mis padres cuando a los 18 años, después de terminar el colegio, les dije que me iba primero a Buenos Aires y luego a Europa. Por eso me estoy preparando. Estoy educando a mis hijos para que algún día se vayan, viajen, y tengan una vida propia y plena.
-¿Tus padres te apoyaron desde el principio?
-Si, siempre me apoyaron, y eso tiene mucho que ver con el camino que he recorrido. Así como yo no sabia nada del mundo de la moda cuando partí, ellos tampoco. Pero me acompañaron, vieron de que se trataba y confiaron en mi. Creo que no los he defraudado.
-Dentro de todos los éxitos que tuviste, debe haber habido algunos malos momentos…
-Estar lejos y sola no es fácil. Hubo momentos de angustia en que tuve que cerrar los ojos, apretar los dientes, soportar el dolor de estómago y pensar que mañana seria otro día. Pero hoy me acuerdo de esos momentos y me siento muy orgullosa. Es como cuando tienes dudas si bajar o no la montaña, pero después que lo haces no puedes creer  que lo lograste. Y no fueron solo los momentos malos los difíciles, sino también los buenos. Hubo muchas ocasiones en que me pasaron cosas lindas y no tuve a nadie con quien compartirlas.
-A veces el mundo del modelaje se muestra como muy peligroso, y otros como una familia. ¿Cómo lo ves tu?
-Las dos cosas son acertadas dependiendo del momento, la situación y de cada uno. Es verdad que en la moda hay un ambiente muy exitista, donde todo es bárbaro, donde te dicen cosas muy lindas y es fácil confundirse. Si te halagan todo el día, te dicen lo bonita que eres y lo bien que lo haces, por ahí te lo crees y eso es muy peligroso. También es verdad que es un mundo con mucha vida nocturna, mucha fiesta y con acceso a un montón de cosas, pero esos son riesgos que, con la cantidad de información que existe hoy, corren para toda la juventud.
Por otro lado, si tienes suerte, tus agentes y bookers pueden llegar a ser una familia y una gran contención. Pero lo mas importante para una modelo es saber que su conducta depende de ella; es ella la que tiene siempre la última palabra.
-¿Cómo nació tu amistad con Armani? ¿Cómo lo conociste?
-Lo conocí en un casting para su desfile en Milán. Después hice un desfile en Roma, donde me tocó presentarlo. Y luego lo elegí para que diseñara mi vestido de novia y el traje de Alejandro. Es un ser humano extraordinario, muy calido y muy atento.
-¿Tienes una relación especial con otros diseñadores?
-La tuve con Gianni Versace, porque el primer desfile importante de mi carrera fue con él. Mi booker me llamó urgente, porque necesitaban una modelo a último minuto. Llegue nerviosísima a una sala donde estaban él, su hermana y dos colaboradores. Me pidieron que caminara, y podía sentir mis piernas temblando. Nunca olvidaré su cara cuando hizo un gesto afirmativo. Dos horas después estaba en la pasarela. Gianni fue un hombre muy especial y sabia que había sido muy importante para mi. Cuando hice el festival de San Remo unos años después, le pedí que me vistiera y cada noche, después de la transmisión, me llamaba para decirme que me había visto divina y que al otro día me pusiera tal o cual vestido.
Otro diseñador importante en mi vida es Roberto Cavalli. Es uno de los pocos a los que le gustan las mujeres, entonces disfruta mucho saliendo y divirtiéndose. Cada vez que voy a Europa nos vemos y salimos a comer.

Elsa Pataky

In actores, cine, Ocean Drive Espanol, Uncategorized on May 18, 2010 at 3:48 pm

Mezcle el encanto de Julia Roberts, el sex-appeal de Cameron Díaz y la pesada fama que carga Lindsay Lohan a todas partes, y tendrá una idea del lugar que Elsa Pataky ocupa en el corazón de los españoles. En un país donde la celebridad se devora como un festín, esta bellísima actriz de pelo color miel y ojos intensamente azules es el plato favorito de Algeciras a Gijón, un dudoso estatus que ha aumentado considerablemente desde que, hace casi tres años, se convirtió en la novia oficial del actor Adrien Brody.
Pero tanta fama, como sucede a menudo, tiene también sus desventajas. “Algunos directores me han confesado que me tenían catalogada como chica de revista”, confesó Elsa hace poco en una entrevista con “El País”, “ Sé que mucha gente lo piensa y eso me parte el corazón”.
Pues bien, las cosas han cambiado últimamente con el estreno de sus dos nuevos proyectos cinematográficos, “Máncora’, un drama dirigido por el peruano Ricardo de Montreuil que fue recibido con halagos y aplausos en el festival de Sundance, y “Santos”, una cinta de ciencia ficción del chileno Nicolás López donde la actriz interpreta a “la chica viento’. Son dos roles diametralmente opuestos, que, espera Elsa, demuestran su rango dramático y le permitirán dejar atrás ese huracán de fotos de paparazzi, sospechas de cirugía plástica, chismes sentimentales, desnudos robados a la distancia y frivolidades varias que en España lleva el irónico nombre de “revistas del corazón”.
“Mi rol en ‘Máncora’ es muy distinto a aquellos en que la gente está acostumbrada a verme. Aquí no hago de niña guapa en absoluto. Todo lo contrario, estoy al natural todo el tiempo, mas gordita, mas real”.
La relación de Elsa con su propia belleza ha sido siempre ambigua.
“Tendría unos 12 años cuando los chicos empezaron a dejarme notitas diciéndome que era muy mona, que estaban locos por mí”, contó en una ocasión, “ Y me lo creí, me puse chulita, me crecí. Pero mis amigas me pusieron en mi sitio. Me dejaron de lado, completamente sola. Fue muy duro, me di cuenta de que gustar es agradable, pero hay otras cosas mucho más importantes. Aprendí la lección”.
Aun en medio de una sesión de fotos como la que acompaña esta entrevista, mientras un maquillador retoca sus labios, una peluquera convierte su melena en perfectamente descuidados rizos, y dos estilistas buscan la ropa perfecta para cubrir- o descubrir- sus admirables curvas, Elsa mantiene una adorable espontaneidad y sencillez. De diva no hay un rastro. En cambio, se sienta frente al espejo y mientras un pequeño ejército se lanza a la inútil tarea de hacerla aun mas bonita, ella habla de la vida en la casa de campo que mantiene con Brody al norte de Nueva York.
“Trato de pasar la mayor cantidad de tiempo ahí, porque es un escape a este mundo de locura, de viajes, aviones, moda…Me gusta desconectarme de vez en cuando”, dice, “ahí me pongo las botas de campo, una camiseta, unos shorts y así me lo paso todo los días. Me encantan los animales, tengo cabritas pequeñas, gallinas y acaban de regalarme un caballo para mi cumpleaños”.
-¿Qué nombre le pusiste?
-‘Tyson’, porque le han mordido una oreja- dice riendo-. La gente me pregunta si acaso no me da miedo estar tan aislada, pero no me da miedo en absoluto. La soledad nunca me ha asustado. La verdad es que soy una mujer de muy pocos miedos.
-¿Encuentras soledad alguna vez en España o en Los Angeles?
-Muy poca. Mi carrera ha sido toda en España y ahí soy mucho mas conocida que en Los Angeles, donde puedo disfrutar de mas anonimato. En España hay siempre un paparazzi siguiéndome los pasos. Ahí la prensa es mucho mas feroz que en Estados Unidos…
-¿A qué lo atribuyes?
-Quizás la gente es mas curiosa, les encanta saber de la vida de los demás. Es una situación que ha ido en aumento, ahora mas revistas de famosos que de cultura o moda…
-¿Te producen curiosidad? ¿Lees lo que se escribe de ti?
-No, y saber que aparezco en ellas todo el tiempo me produce rechazo. Les digo a mis amigas, ‘ ¿Pero que haces tú leyendo eso?’, y ellas me dicen que las encuentran divertidas. ¡No son divertidas! Son horrorosas…Algunas están bien, porque, como hacían las antiguas, tratan de exaltar el glamour de las estrellas. Pero la mayoría trata de destruir tu imagen lo mas posible. Al principio me enfadaba, pero al final te acostumbras a que inventen historias ridículas sobre tí.
-¿Eso ha hecho que la gente tenga una imagen distorsionada de ti?
-Completamente distorsionada. La gente me ve en las revistas como una mujer siempre maquillada, vestida como princesa en alguna fiesta o première, cuando en realidad soy todo lo contrario. El mantener una imagen y estar siempre perfecta por si aparece un fotógrafo a la vuelta de la esquina, me parece una prisión. Si me fotografiaran en el campo, como soy de verdad, pensarían que me vuelto loca.
-Tu has dicho que la imagen de niña sexy que diste en un principio ha afectado tu carrera. ¿Te arrepientes?
-No, no me arrepiento, Tenia dos alternativas; o aprovechaba los papeles de chica guapa que me ofrecían por mi físico, o me quedaba sentada esperando a que llegara el papel de mi vida. Preferí tomar lo que me estaban ofreciendo y aprender mi oficio en el camino. Yo nunca he aparecido porque sí en las revistas, ha sido siempre para promocionar mi trabajo como actriz. Lo que pasa es que a veces tenia un papel muy pequeño, pero las revistas decidían dedicarme su portada. Eso hizo que me hiciera mucho mas conocida por las portadas que por mis películas.
- En ese sentido, ¿estas contenta de que los años vayan pasado y tu físico vaya quedando en segundo plano?
-Si. Vas madurando y es mas difícil que la gente te vea solo como una chica bonita. Creo que han comenzado a darse cuenta que este trabajo es muy duro, muy solo y acarrea muchos problemas. Cuando comienzan a enterarse de todas las puertas que se te han cerrado, todos los castings y audiciones donde te han dicho que no, de la cantidad de veces que has tenido que partir de cero, te ven de otra manera.
-Tu eras una estrella en España cuando decidiste comenzar todo de nuevo en Estados Unidos el 2003. ¿Por qué tomaste ese riesgo?
-Siempre me han gustado los retos. Me gusta luchar y no dejarme llevar por los éxitos que pueda haber tenido. Me interesaba aprender otros idiomas y probar en un mercado distinto, donde no estuviera encasillada como ocurría en España.
-El éxito de Penélope Cruz y Javier Bardem ha hecho que sea un buen momento para ser actor español en Hollywood…
-Así es. Ellos han demostrado que los españoles son grandes actores y que se puede confiar en ellos. Mi problema es que no tengo el físico que muchos esperan de una latina y no doy el tipo mediterráneo de Penélope. Cuando me enviaban a audiciones de roles latinos, los productores se reían…
-Mientras tu estás haciendo carrera en Hollywood, tu novio está en España, encarnando a un ícono español como el torero “Manolete’. ¿Se han ayudado mutuamente?
-Si, es una situación muy rara. Cuando nos conocimos, él ya estaba rodando “Manolete” y se había preparado muchísimo. Pero yo lo ayudé a descubrir muchos aspectos de lo que significa ser latino. El me ayuda a la hora de las audiciones, porque los españoles a veces nos dejamos llevar por nuestra pasión y eso no es lo que Hollywood está buscando. El me frena un poco, y yo le doy la pasión latina. Adrien es un gran actor y lo admiro muchísimo; me aconseja mas que yo a él, pero al final de cuentas los dos somos actores. Es muy duro conmigo, de hecho, pero es la única persona que tiene la confianza para decirme la verdad. Los demás me dicen ‘genial, genial’. El jamás me dice que estoy genial. Es muy duro y exigente con su trabajo, y exige lo mismo de los demás.
-Has dicho que la relación funciona porque él es distinto a la mayoría de los americanos, mas europeo. ¿Qué quieres decir con eso?
-A mi me gustan muchas cosas de Estados Unidos que no tenemos en Europa y viceversa, pero nuestra sensibilidad es distinta. Adrien ha tenido una educación europea, principalmente por su madre, que es Húngara, una fantástica fotógrafo que ha viajado mucho y que le ha dado una educación muy especial a su familia. Mi abuela también es Húngara, mi madre es Rumana, y creo que eso nos une.
-¿Cómo se las han arreglado para mantener cierta privacidad?
-Es difícil, porque aunque no hablemos, siguen publicando artículos y fotografías de nosotros. Creo que lo mejor es hablar de la relación en la forma mas natural posible sin meterse nunca en lo privado. Yo entiendo la curiosidad, pero pongo límites porque es mi vida privada y, como a todo el mundo, me gusta mantenerla privada.
-Acabas de estrenar en Europa “Giallo”, donde apareces junto a Adrien. ¿Cómo fue trabajar juntos?
-Estuvo muy bien, y sabia que seria así porque tenemos una forma de trabajar muy similar. Pero tampoco teníamos tantas secuencias juntos…La película es un thriller de horror de Dario Argento, y fue un papel muy duro porque mi personaje es torturado de principio a el fin.
-¿Es Adrien el que te tortura?
-Nooo…El es el detective que me salva. El quiso participar en la película y la produjo justamente porque quería estar ahí, para protegerme.

Ocean Drive Espanol, 2008

Christopher Ciccone

In Uncategorized on May 18, 2010 at 3:38 pm

Christopher Ciccone conoce a Madonna mejor que nadie. No solo es uno de sus cinco hermanos- el mas cercano-, sino que trabajó junto a ella durante dos décadas. Dirigió su “Girlie Tour”, supervisó su imagen, decoró sus casas, la vistió y la desvistió en el “backstage”,  arregló las flores en su camerino, la acompañó a mil fiestas, escuchó los secretos de algún romance contrariado, la defendió de reporteros y paparazzis, y estuvo frecuentemente ahí, a su lado, cuando despertó en la mañana y cuando, al final del día, se fue a dormir. Revisando fotos y artículos de la época, Christopher aparece siempre junto a la estrella, una sombra protectora que, según algunos, fue fundamental en su carrera y que, según otros, aprovechó cada minuto de la fama prestada que recibió.
Durante esos veinte años Ciccone le regaló a su hermana el obsequio mas importante que un confidente puede darle a una celebridad, el silencio. Hasta que un día- por razones bien explicadas en esta entrevista exclusiva con Cosas- la relación comenzó a quebrarse, la distancia entre ellos a acrecentarse, y el hermano, el confidente, el mas fiel colaborador y mas íntimo amigo, decidió escribir un libro titulado “Life With My Sister Madonna” (Mi Vida Con Mi Hermana Madonna).
Aunque en esta era de confesiones escandalosas el libro parece algo tímido- y sin duda inevitable-, ha creado un considerable interés. De “Vanity Fair” a CNN, no hay un medio que no haya hablado al respecto, repitiendo insistentemente los párrafos mas escandalosos. “Chris perdió su virginidad en el asiento trasero de un automóvil con un tipo llamado Russell, igual que Madonna”, “Jack Nicholson, Kate Moss y Naomi Campbell consumieron drogas en alguna fiesta’, “Courtney Love consumió las suyas inmediatamente después del memorial de Gianni Versace”, “Chris y Sean Penn se convirtieron en ‘hermanos de sangre’”, “Kate Moss le pidió ‘cocaína y una copa de champagne’ durante un desfile…”. Tantos son los capítulos sabrosos del libro, que pocos han prestado atención al tema mas importante, la liberación de un hombre que durante largo tiempo- toda su vida, para ser mas exactos- vivió encadenado al carácter, ambición y fama de la mujer mas importante en su vida que, además, es la mas célebre del planeta.
El día de esta entrevista Ciccone estaba en Paris promocionando su libro, Han sido seis meses, dijo, de constantes preguntas y respuestas. ¿Por qué lo escribió? ¿Qué dijo su hermana al respecto? ¿Qué dijo su padre? ¿Es, como ha dicho mas de un critico y/o admirador, una traición?. Pero Chris sigue contestando las interrogantes con tranquilidad y entusiasmo, lo que no debería sorprender a nadie. Después de todo, a los 47 años, siente por primera vez que el micrófono es de él, solo de él y nada mas que de él.
-¿Estás en Paris por negocios o placer?
-Acabo de terminar mi “book tour” europeo. Empezamos en Paris, luego en Ámsterdam, Praga, Budapest, y finalmente regresé a Paris ayer.
-¿Cómo fue la experiencia?
-Fantástica. Especialmente en Budapest, donde vendimos mil libros en un solo día en una sola librería.
-¿Estás sorprendido por el éxito del libro?
-No pensé mucho al respecto cuando lo estaba escribiendo. No puedes planear cuál será la reacción del público. Antes de que apareciera, recibí muchos emails de gente enojada conmigo. Me decían lo mal hermano que era. Pero después de la publicación, me escribieron de vuelta diciendo que había sido un placer leerlo. Creo que muchos, incluyendo mi hermana, estaban esperando lo peor. Pensaban que la destrozaría y que seria muy malintencionado. Pero eso seria no conocerme. Jamás haría algo así. Lo mas sorprendente fue la reacción de Madonna, que me demostró que no me conoce realmente y que, durante todo el tiempo que pasamos juntos, el foco estuvo siempre puesto sobre ella.
-En el libro la describes como una mujer algo egocéntrica…
-¿Algo egocéntrica?- dice riendo- Uno no llega hasta donde ella ha llegado y se mantiene ahí por veinte años sin egocentrismo. Por supuesto que tiene ego. Hubo momentos en que su egocentrismo y egoísmo me molestó, pero en general la acepté siempre como era.
-En el libro hablas de un email donde ella dice: “Te convertí en lo que eres. No serias nada sin mi”. ¿Hay algo de verdad en eso?
-Francamente, creo que nos ayudamos mutuamente a convertirnos en lo que somos hoy. Ni ella ni yo habríamos tenido una carrera sin el otro. No estoy diciendo que hice a Madonna, pero sin duda fui parte importante de su éxito. Durante todos esos años trabajé para ella. No trabajé para J.Lo, ni Janet Jackson ni Britney Spears. Solo para Madonna. ¿A dónde me llevó eso? A su puerta de salida. Quizás si hubiera trabajado para otras estrellas, ella podría decir que “me hizo”. Pero no fue así.
-¿Te arrepientes de haberle dedicado todos esos años?
-No, porque fue un trabajo increíblemente creativo. Además visité lugares que jamás habría visitado y conocí a mucha gente loca…No, no me arrepiento para nada. Pero hay un periodo- entre su matrimonio con Guy hasta hace dos o tres años atrás- en que estuve muy ausente de su vida y me molestó mucho ser su hermano.
-¿Porque te definía como persona?
-Si. No me llevó a ninguna parte. Simplemente era “el hermano de Madonna”. Hasta cierto punto, era inevitable.
-¿Toda la gente famosa con la que mezclabas también te miraba como ‘el hermano de…’?
-En un primer momento si, pero después se convirtieron en mis amigos. O al menos eso fue lo que pensé…Muchos de ellos, gente como Demi Moore, no fueron nunca mis amigos. Hay un tipo de mujer famosa en Hollywood que usa a los hombres gay como accesorio, y lo mantienen a su lado hasta que aparece un hombre ‘straight’.
-¿Eso fue realmente una sorpresa?
-Si, fue una sorpresa. Yo pensé que esta gente era amiga mía, invertí tiempo y esfuerzo en ellos…Fue muy desilusionante.
-En el libro dices que una de las principales razones de tu distanciamiento de Madonna fue Guy Ritchie. ¿Cuál fue el problema?
-Fui y todavía soy muy amigo de todos los hombres que pasaron por la vida de mi hermana. Todavía hablo con Warren (Beatty), con Sean (Penn), y cada vez que veo a Carlos (León) nos saludamos. Pero Guy, desde un principio, no soportó mi presencia. Creo que se sentía inseguro de mi intimidad con Madonna, y el hecho de que yo fuera gay también le provocaba problemas. Aunque ella es un ícono gay, a él no le gusta que tenga gente gay a su alrededor.
-¿Es simple homofobia o hay algo mas?
-En parte es homofobia, pero también hay algo de celos. Actualmente mi hermana tiene dos o tres personas gay trabajando para ella, cuando en el pasado eran la gran mayoría. Incluso sus bailarines son heterosexuales, lo que es una sorpresa. No sé como pudo encontrar tantos bailarines ‘straight’. Es muy raro. Creo que todo es influencia de Guy.
-¿Cómo reaccionó Madonna frente a la relación tan tensa entre tú y su marido? ¿Tomó partido?
-Nunca le dije nada al respecto. Guy es el hombre que ella escogió y no quise interponerme entre ellos. No iba a hacerla elegir…Obviamente estaba enamorada de él, quería una familia, y no quise darle problemas. Hubiera querido que Guy no fuera tan estupido, y ojalá ella hubiera entendido mejor lo que estaba sucediendo entre nosotros. Pero para ser honesto, no sé si podría haber hecho algo al respecto. Era imposible hablar con Guy. No podía dirigirle la palabra, no teníamos nada que decirnos. Creo que siempre me vio como su competencia.
-¿Cómo maneja Guy la fama de Madonna, su egocentrismo?
-Creo que ella se hace cargo de ese problema. Por eso aparece con T-shirts que dicen “Mrs. Ritchie” y se hace llamar así frente a la prensa. Pero al final es peor, porque pareciera que él no es suficientemente seguro para aceptar la fama de su mujer.
-Que su carrera no esté en el mejor momento, no debe ser de gran ayuda…
-No, no ayuda en nada. Pero eso no es culpa de Madonna, sino de Guy. Acabo de ver una entrevista a ella en la televisión holandesa donde dice que ya no le interesa actuar, sino dirigir. Dos directores en una misma familia es mucho. No podría ser un ambiente mas competitivo. Creo que será muy difícil para Guy lidiar con eso.
-Tu has dicho que estabas muy preocupado por la reacción de tu padre frente a tu libro. ¿Qué te dijo cuando lo leyó?
-Mi padre llamaba diariamente a Madonna, porque sabia que estaba muy molesta con el libro. Y me llamaba a mi también, preocupado por lo que iba a decir. Pero le aseguré que seria un libro respetuoso, que no diría nada malo, y que no era nada mas que una bitácora mi vida. Se lo llevé una semana antes de la publicación y le dije que no cambiaria nada. Cuando lo leyó me dijo, ‘ ¿Sabes qué? Creo que nunca antes te había conocido realmente’.
-¿Cómo era tu relación con él hasta entonces?
-Mi padre no me conocía. Hablamos siempre muy poco, y cuando lo hacíamos nunca fue con intimidad. En veinte años, mi única relación familiar fue con Madonna.
-¿Cómo afectó el libro  tu relación tus otros hermanos?
-La hizo mejor. Los hizo darse cuenta de cómo habían sido las cosas en realidad. Durante años cuidé los secretos de todo el mundo, incluyendo los míos. Hasta que visité un terapeuta, nunca tuve a nadie a quien contarle mis intimidades. Y cuando lo hice, ¡me sentí tan libre! Ya no me quedan secretos, y no tienes idea de lo liberador que es. Ya no estoy a la defensiva todo el tiempo, preocupado de cómo afectará a Madonna y su carrera cualquier cosa que diga o haga. Esa fue mi vida durante mucho tiempo, siempre cuidadoso frente a todos, incluso mis mejores amigos. Por primera vez puedo ser yo mismo.
-¿Esa fue la razón principal para escribir el libro?
-En parte. Lo que quería era definirme a mi mismo lejos de mi hermana, pero no tenia idea de lo liberador que seria el proceso. Abandoné la pequeña prisión donde viví tanto tiempo, una prisión que construí yo mismo. No la culpo.
-Si lo que querias era diferenciarte de tu hermana, ¿No es raro que hayas puesto su nombre y su foto en la portada del libro?
-Esa es la estrategia de marketing de Simon & Schuster, mis editores. Por otro lado, es imposible contar mi historia sin incluir a Madonna. En el libro solo hablo de mis experiencias personales, que, además, incluyen a mi hermana. Es inevitable.
-¿La relación entre ustedes fue igual desde niños?
-No. Cuando niños las cosas eran muy distintas. Eramos tantos hermanos, que destacarse era casi imposible. Pero Madonna tenia el mismo nombre que mi madre, era muy parecida a ella y era la mayor, así que siempre atrajo mas atención. Lo entiendo. Además yo no tengo su personalidad; no espero que todo el mundo me esté prestando atención todo el tiempo. De hecho, prefiero que no sea así.
-En libro hablas de los excesos de muchos famosos. ¿Cómo reaccionaron?
-Todo lo que digo sobre Jack Nicholson, Kate Moss o Naomi Campbell es bien conocido. Todos saben que Courtney Love consume drogas; lo que no sabían, quizás, es lo que sucedió después del memorial de Gianni Versace. No revelo secretos de nadie, simplemente doy circunstancias. Naomi me contactó la semana pasada. Me mandó un email diciéndome que había perdido mi número teléfono y que quería hablar conmigo.
-¿Qué le dijiste?
-Le dije que se lo daba, siempre y cuando no me gritara por el teléfono. Y no me gritó. Por el contrario, me dijo que el libro le había gustado y que me agradecía que no hubiera sido mas malvado. Habría sido muy fácil alterar el tono de estas historias y contarlas en un forma mas negativa. Pero ese no es mi carácter.
-¿Algún otro efecto del libro en tu vida?
-Estoy seguro de que Demi Moore no me llamará nunca mas, pero no me importa porque no es realmente mi amiga. Y lo mas probable es que ya no me inviten a un par de fiestas, pero ya he ido a demasiadas fiestas. No me interesa ir a una mas. Fui a las grandes galas, a los restaurantes de moda…ya lo hice.
-La última vez que hablaste con Madonna fue durante el “Confessions…” tour en Miami…
-Exacto, No hemos hablado desde entonces. Le mandé un email para su cumpleaños.
-¿Te respondió?
-No. Va  a tomar tiempo recuperar nuestra relación.
-¿No crees que sea el fin definitivo?
-No. Pero cuando volvamos a hablar, no quiero que nuestra relación sea igual que antes. No podría volver a lo mismo. Ahora tendría que ser de igual a igual, y eso significaría que ella tendría que conocerme de verdad.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Que tendría que leer mi libro.
-¿No lo ha leído?
-No lo sé.
-¿En que estás trabajando ahora?
-Acabo de terminar un piloto de un programa de televisión sobre diseño de interiores. No tiene nada que ver con Madonna. Y también me reuní con algunos productores teatrales en Nueva York, porque tengo la idea de hacer una obra con uno de los capítulos del libro, un musical que habla sobre el último show de una diva y la relación que tiene con su vestidor.
-Sabes que todo el mundo supondrá que estas hablando de ti y tu hermana…
-Claro, es inevitable. Pero es mi vida, son mis experiencias, y no estoy usándola. La verdad es que, después de todo lo que hemos vivido, somos inseparables.
-¿Tienes planes de escribir otro libro?
-Si. Tengo claro que no soy Charles Dickens y que no voy a escibrir la próxima gran novela americana, peo me gustaría escribir un libro sobre la exploración de mi sexualidad. Sería como un diario, con las experiencias que tuve cuando, a los 30 y después de una relación de una década, me mudé a Los Angeles. Tengo cerca de 300 polaroids, la mayoría “X rated”, de tipos que conocí. Será un libro mas gay, mas de nicho. Definitivamente no el libro que le enviaría a mi padre.

Toni Braxton

In cantantes, Cosas, Uncategorized on April 28, 2010 at 2:20 pm


“Hello love, how are you?, dice Toni Braxton al otro lado del teléfono desde Londres, y la voz suena inmediatamente reconocible; cálida, profunda y sensual como una copa de coñac. En el papel, la pregunta parece inocente, pero escúchela en vivo y en directo y las cosas cambian. Esta es una mujer que podría recitar la lista del supermercado y hacer que palabras tan simples como huevos, leche o detergente adquieran de pronto el tono sugerente de una romántica balada.
Es eso, su capacidad para transmitir sensualidad y romanticismo en cada nota, lo que la convirtió en una de las cantantes mas célebres de la década de los noventa, con seis Grammys, 40 millones de discos vendidos, y una generación completa de admiradores atrapada en las promesas de intensos romances y dolorosas rupturas que forman su repertorio.
La Braxton ha tenido la dosis de altibajos personales y profesionales que se esperan de una baladista como ella. Utilizando el conocido cliché hollywoodense, alguien podría decir que es una ‘sobreviviente” del mundo del espectáculo.
Su mas reciente aparición en las pantallas de Estados Unidos fue, por supuesto, en un reality show, “Dancing with the Stars”, donde su diminuto cuerpo se agitó al ritmo del paso doble y el cha cha chá. Aceptó esa oferta, dice, para sentirse viva y vigente. Y ahora el resurgimiento de su carrera continua con “Pulse”, su primer álbum en cinco años.
“Siento que este el año del regreso de las divas”, asegura. Y cuando lo dice con esa voz, es imposible no creerle.
-¿Por qué te tomó tanto tiempo lanzar un nuevo álbum?
-Soy madre, tengo dos niños, el menor sufre de autismo y quería asegurarme que estuviera bien en sus primeros años. Estaba en eso cuando me diagnosticaron una enfermedad al corazón y tuve que cuidarme. Pero ahora que estamos todos mejor, es el momento de volver a trabajar.
-¿Te sientes físicamente en forma para enfrentar el lanzamiento del disco y la serie de conciertos que tienes planeada?
-Si, hice mucha rehabilitación cardiaca, me estoy manteniendo muy saludable y estoy tomando una fracción de los medicamentos que me habían recetado en un principio.
-Nadie que te haya visto competir en “Dancing with the Stars” habría creído que tenias problemas al corazón…
-Por eso hice ese show…Mi enfermedad me hizo sentirme muy aislada, no salía a ninguna parte, y creo que estaba profundamente deprimida. Sentí como que me había retirado, que nunca mas seria capaz de subir a un escenario. Mis médicos me aseguraban que no era así, que era solo cuestión de tiempo, pero la sensación era esa. Ahora, en cambio, me siento estupendamente.
-¿El nombre “Pulse” de tu nuevo álbum tiene que ver con esa experiencia?
-Le puse ese titulo porque después de haber sentido tanto miedo, de haberme sentido tan perdida, volví a recuperar mi pulso. Este es un álbum donde no solo le hablo a las mujeres, como ocurría antes, sino también a los hombres.
-¿Y qué quieres decirle a los hombres?
-Quiero enseñarles a que hablen con su corazón, y explicarles que si tratan un poco mejor a las mujeres, ellos también saldrán beneficiados. Los hombres no se dan cuenta que las mujeres queremos una sola cosa de ellos: tiempo. Ellos lo complican todo, sin darse cuenta que lo único importante es el tiempo para compartir en pareja.
-La mayoría de los hombres piensa que las mujeres son las complicadas.
-Eso no es verdad. Quizás tengo una opinión distinta porque soy mujer y entiendo a mi sexo, pero me parece que somos criaturas mucho mas simples de lo que ellos se imaginan.
-¿Cómo fue el proceso de creación de este álbum, considerando todo lo que estabas viviendo?
-Empecé a grabarlo en Marzo del 2008, justo antes de enfermarme, y lo terminé a fines del 2009. El primer single que lanzamos, “Hands Tied”, nos pareció la canción perfecta para que el público se reencontrara con mi voz y no se asustara pensando que estaba haciendo algo radicalmente distinto a lo había hecho en el pasado.
-¿Lo reconocible que es tu estilo y tu voz puede ser a veces limitante?
-Si, por eso hay que actuar en forma inteligente cuando tratas de introducir cualquier cambio. Como cantante me interesa la evolución, lo nuevo, pero también quiero convertirme en un clásico. Hacer las dos cosas simultáneamente es siempre un desafío. Lo único que pido son buenas canciones y la oportunidad de interpretarlas lo mejor que pueda. Por algún motivo el público parece recordar solo mis baladas, canciones como “Unbreak My Heart”, y no otro tipo de música que, en su momento, también tuvo éxito.
-¿Estas entusiasmada con la idea de promover el álbum y realizar una gira mundial después de tanto tiempo?
-Si, muchísimo. Este año voy a estar en todas partes, y eso me tiene muy excitada. Ha pasado mucho tiempo desde que hice mi última gira mundial. Para mi es muy importante mantenerme ocupada, y gracias a Dios tengo a mis padres, mis hermanas y mis abuelos para que cuiden a mis niños cuando yo no estoy. Trabajar y criar hijos sin un marido no es fácil. Durante la grabación, viajé cada dos semanas a pasar un tiempo con ellos en Atlanta.
-¿Ellos saben lo famosa que es su madre?
-No, para nada. Ni siquiera les gusta mucho mi música. Prefieren a Kelly Clarkson o los Black Eyed Peas. No quieren escuchar “Unbreak My Heart”, sino la música de Rihanna.
-¿Les cantas las canciones que a ellos le gustan?
-Trato de hacer un poco de rap y hip hop para ellos, pero no los convence. Me dicen que mi voz es muy ronca, muy masculina. Ok, entonces la mamá no va a cantar, les digo. Cuando hablo con ellos por teléfono lo hago siempre en un tono muy alto, para que no me critiquen.
-¿Qué música te gustaba a ti de niña?
-Es difícil contestar esa pregunta, porque cuando era niña no tenia permitido escuchar ninguna música que no fuera Gospel. La música secular estaba prohibida en mi casa.
-¿Cómo así?
-Fui educada muy a la antigua, en una forma muy tradicional. Mi padre estudiaba en la Universidad para convertirse en Ministro de la Iglesia Apostólica, que es muy rígida. De niña no podía usar pantalones ni tampoco celebrábamos la Navidad, porque era según mis padres una fiesta pagana. Si salía a la calle tenia que hacerlo con sombrero, con mi pecho y mi cuello cubiertos, y si escuchaba música secular tenia que hacerlo a escondidas. La primera vez que la escuché fue en el bus escolar. El chofer ponía canciones de Chicago, Journey, Fleetwood Mac, Natalie Cole; música que no tenia nada que ver con la que escuchaba en la iglesia. Ahí fue donde me enamoré de esas canciones.
-¿Te sentías culpable cuando escuchabas ese tipo de música?
-Claro, porque nos habían ensenado que era la música del diablo. Con el tiempo mis padres cambiaron, se hicieron mas abiertos al punto que mis hermanas menores no tienen idea de qué hablo cuando hago estos recuerdos. Pero en lo personal, esa fue la forma en que fui educada. Eso me hizo sentir siempre muy distinta al resto.
-¿Te queda algo de esa rigidez? ¿Te sientes incómoda a veces en el escenario o cantando ciertas letras?
-En el escenario es donde me siento más cómoda y segura de mi misma. Estar ahí fue mi sueño desde el principio. La música me dio siempre paz, porque era algo que me pertenecía por completo. Mis padres y mis profesores me imponían sus leyes y creencias, pero la música era sola y únicamente mía, un área donde tenia absoluto control. Quizás por eso siento tanta confianza en el escenario. Si me das un micrófono, estoy lista.
-¿Y qué pasa con la sensualidad de tus videos o de ciertas canciones?
-Lo sexy tiene que ver con como te sientes contigo misma. Cuando soy Toni Braxton, la cantante, me siento muy sexy. Pero cuando estoy en mi casa con mis niños, soy el tipo de mujer que no abandona sus jeans y sus t-shirts. Son mis dos caras.
-¿La religión sigue teniendo algún lugar en tu vida?
-No soy religiosa, pero si espiritual. No voy a la iglesia, a no ser que sea el día de la madre o algo así. No tengo un ritual religioso para mi espiritualidad. Cuando quiero escuchar la voz de Dios, la busco dentro de mi.
Cosas, Abril 2010

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