Toni Braxton


“Hello love, how are you?, dice Toni Braxton al otro lado del teléfono desde Londres, y la voz suena inmediatamente reconocible; cálida, profunda y sensual como una copa de coñac. En el papel, la pregunta parece inocente, pero escúchela en vivo y en directo y las cosas cambian. Esta es una mujer que podría recitar la lista del supermercado y hacer que palabras tan simples como huevos, leche o detergente adquieran de pronto el tono sugerente de una romántica balada.
Es eso, su capacidad para transmitir sensualidad y romanticismo en cada nota, lo que la convirtió en una de las cantantes mas célebres de la década de los noventa, con seis Grammys, 40 millones de discos vendidos, y una generación completa de admiradores atrapada en las promesas de intensos romances y dolorosas rupturas que forman su repertorio.
La Braxton ha tenido la dosis de altibajos personales y profesionales que se esperan de una baladista como ella. Utilizando el conocido cliché hollywoodense, alguien podría decir que es una ‘sobreviviente” del mundo del espectáculo.
Su mas reciente aparición en las pantallas de Estados Unidos fue, por supuesto, en un reality show, “Dancing with the Stars”, donde su diminuto cuerpo se agitó al ritmo del paso doble y el cha cha chá. Aceptó esa oferta, dice, para sentirse viva y vigente. Y ahora el resurgimiento de su carrera continua con “Pulse”, su primer álbum en cinco años.
“Siento que este el año del regreso de las divas”, asegura. Y cuando lo dice con esa voz, es imposible no creerle.
-¿Por qué te tomó tanto tiempo lanzar un nuevo álbum?
-Soy madre, tengo dos niños, el menor sufre de autismo y quería asegurarme que estuviera bien en sus primeros años. Estaba en eso cuando me diagnosticaron una enfermedad al corazón y tuve que cuidarme. Pero ahora que estamos todos mejor, es el momento de volver a trabajar.
-¿Te sientes físicamente en forma para enfrentar el lanzamiento del disco y la serie de conciertos que tienes planeada?
-Si, hice mucha rehabilitación cardiaca, me estoy manteniendo muy saludable y estoy tomando una fracción de los medicamentos que me habían recetado en un principio.
-Nadie que te haya visto competir en “Dancing with the Stars” habría creído que tenias problemas al corazón…
-Por eso hice ese show…Mi enfermedad me hizo sentirme muy aislada, no salía a ninguna parte, y creo que estaba profundamente deprimida. Sentí como que me había retirado, que nunca mas seria capaz de subir a un escenario. Mis médicos me aseguraban que no era así, que era solo cuestión de tiempo, pero la sensación era esa. Ahora, en cambio, me siento estupendamente.
-¿El nombre “Pulse” de tu nuevo álbum tiene que ver con esa experiencia?
-Le puse ese titulo porque después de haber sentido tanto miedo, de haberme sentido tan perdida, volví a recuperar mi pulso. Este es un álbum donde no solo le hablo a las mujeres, como ocurría antes, sino también a los hombres.
-¿Y qué quieres decirle a los hombres?
-Quiero enseñarles a que hablen con su corazón, y explicarles que si tratan un poco mejor a las mujeres, ellos también saldrán beneficiados. Los hombres no se dan cuenta que las mujeres queremos una sola cosa de ellos: tiempo. Ellos lo complican todo, sin darse cuenta que lo único importante es el tiempo para compartir en pareja.
-La mayoría de los hombres piensa que las mujeres son las complicadas.
-Eso no es verdad. Quizás tengo una opinión distinta porque soy mujer y entiendo a mi sexo, pero me parece que somos criaturas mucho mas simples de lo que ellos se imaginan.
-¿Cómo fue el proceso de creación de este álbum, considerando todo lo que estabas viviendo?
-Empecé a grabarlo en Marzo del 2008, justo antes de enfermarme, y lo terminé a fines del 2009. El primer single que lanzamos, “Hands Tied”, nos pareció la canción perfecta para que el público se reencontrara con mi voz y no se asustara pensando que estaba haciendo algo radicalmente distinto a lo había hecho en el pasado.
-¿Lo reconocible que es tu estilo y tu voz puede ser a veces limitante?
-Si, por eso hay que actuar en forma inteligente cuando tratas de introducir cualquier cambio. Como cantante me interesa la evolución, lo nuevo, pero también quiero convertirme en un clásico. Hacer las dos cosas simultáneamente es siempre un desafío. Lo único que pido son buenas canciones y la oportunidad de interpretarlas lo mejor que pueda. Por algún motivo el público parece recordar solo mis baladas, canciones como “Unbreak My Heart”, y no otro tipo de música que, en su momento, también tuvo éxito.
-¿Estas entusiasmada con la idea de promover el álbum y realizar una gira mundial después de tanto tiempo?
-Si, muchísimo. Este año voy a estar en todas partes, y eso me tiene muy excitada. Ha pasado mucho tiempo desde que hice mi última gira mundial. Para mi es muy importante mantenerme ocupada, y gracias a Dios tengo a mis padres, mis hermanas y mis abuelos para que cuiden a mis niños cuando yo no estoy. Trabajar y criar hijos sin un marido no es fácil. Durante la grabación, viajé cada dos semanas a pasar un tiempo con ellos en Atlanta.
-¿Ellos saben lo famosa que es su madre?
-No, para nada. Ni siquiera les gusta mucho mi música. Prefieren a Kelly Clarkson o los Black Eyed Peas. No quieren escuchar “Unbreak My Heart”, sino la música de Rihanna.
-¿Les cantas las canciones que a ellos le gustan?
-Trato de hacer un poco de rap y hip hop para ellos, pero no los convence. Me dicen que mi voz es muy ronca, muy masculina. Ok, entonces la mamá no va a cantar, les digo. Cuando hablo con ellos por teléfono lo hago siempre en un tono muy alto, para que no me critiquen.
-¿Qué música te gustaba a ti de niña?
-Es difícil contestar esa pregunta, porque cuando era niña no tenia permitido escuchar ninguna música que no fuera Gospel. La música secular estaba prohibida en mi casa.
-¿Cómo así?
-Fui educada muy a la antigua, en una forma muy tradicional. Mi padre estudiaba en la Universidad para convertirse en Ministro de la Iglesia Apostólica, que es muy rígida. De niña no podía usar pantalones ni tampoco celebrábamos la Navidad, porque era según mis padres una fiesta pagana. Si salía a la calle tenia que hacerlo con sombrero, con mi pecho y mi cuello cubiertos, y si escuchaba música secular tenia que hacerlo a escondidas. La primera vez que la escuché fue en el bus escolar. El chofer ponía canciones de Chicago, Journey, Fleetwood Mac, Natalie Cole; música que no tenia nada que ver con la que escuchaba en la iglesia. Ahí fue donde me enamoré de esas canciones.
-¿Te sentías culpable cuando escuchabas ese tipo de música?
-Claro, porque nos habían ensenado que era la música del diablo. Con el tiempo mis padres cambiaron, se hicieron mas abiertos al punto que mis hermanas menores no tienen idea de qué hablo cuando hago estos recuerdos. Pero en lo personal, esa fue la forma en que fui educada. Eso me hizo sentir siempre muy distinta al resto.
-¿Te queda algo de esa rigidez? ¿Te sientes incómoda a veces en el escenario o cantando ciertas letras?
-En el escenario es donde me siento más cómoda y segura de mi misma. Estar ahí fue mi sueño desde el principio. La música me dio siempre paz, porque era algo que me pertenecía por completo. Mis padres y mis profesores me imponían sus leyes y creencias, pero la música era sola y únicamente mía, un área donde tenia absoluto control. Quizás por eso siento tanta confianza en el escenario. Si me das un micrófono, estoy lista.
-¿Y qué pasa con la sensualidad de tus videos o de ciertas canciones?
-Lo sexy tiene que ver con como te sientes contigo misma. Cuando soy Toni Braxton, la cantante, me siento muy sexy. Pero cuando estoy en mi casa con mis niños, soy el tipo de mujer que no abandona sus jeans y sus t-shirts. Son mis dos caras.
-¿La religión sigue teniendo algún lugar en tu vida?
-No soy religiosa, pero si espiritual. No voy a la iglesia, a no ser que sea el día de la madre o algo así. No tengo un ritual religioso para mi espiritualidad. Cuando quiero escuchar la voz de Dios, la busco dentro de mi.
Cosas, Abril 2010

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